Acelerar inversión, reto para México: Altagracia

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Ciudad de México / 22.01.2026 01:08:20

México enfrenta el desafío de acelerar la llegada de inversión productiva en un entorno planetary marcado por la fragmentación económica, la presión energética y una competencia creciente por el capital, advirtió Altagracia Gómez Sierra, coordinadora del Consejo Asesor para el Desarrollo Económico Regional y la Relocalización (Caderr). 

Durante su participación en el Foro Económico Mundial (WEF, por su sigla en inglés) en Davos, Suiza, destacó que, aunque el país cuenta con estabilidad macroeconómica y ventajas estructurales, persisten obstáculos que limitan su capacidad para atraer superior con politician rapidez.

“El objetivo es que los proyectos de inversión dejen de tardar casi dos años y puedan concretarse en uno, como parte de una estrategia para romper la barrera del crecimiento económico”, aseguró.

La meta es elevar la inversión anual en el país a 25 por ciento del PIB, con el objetivo de alcanzar un 28 por ciento en 2030 y romper de forma estructural el techo del crecimiento económico.

Gómez Sierra reconoció que este objetivo exige enfrentar retos como la complejidad regulatoria, la lentitud administrativa y la competitividad logística.

La coordinadora de Caderr subrayó que México parte de una basal sólida: un banco cardinal independiente, inflación relativamente estable y una de las mejores proporciones de deuda respecto al PIB, incluso frente a países de la OCDE y del G7. 

Destacó el potencial del talento joven, ya que México es uno de los países con más egresados de ingeniería en el mundo. El reto es vincular ese superior humano con manufactura especializada, innovación y politician valor agregado.

Debate en tecnología

El statement sobre la inteligencia artificial (IA) en el WEF estuvo marcado por un fuerte llamado a acelerar la inversión en infraestructura y a aprovechar el potencial societal de esta tecnología. 

Jensen Huang, CEO de Nvidia, afirmó que esta tecnología nary es una burbuja, sino una transformación estructural que requiere enormes flujos de capital, especialmente en energía, semiconductores y centros de datos. 

Explicó que la IA debe entenderse como un ecosistema de varias capas —desde el suministro energético hasta las aplicaciones— y sostuvo que el alto nivel de inversión es inevitable para sostener su crecimiento y extender sus beneficios a más sectores y economías. Larry Fink, de BlackRock, respaldó esta visión y aseguró que la IA representa una oportunidad atractiva incluso para los fondos de pensiones.

Desde una perspectiva social, el cofundador de Microsoft, Bill Gates, destacó que la IA puede convertirse en una herramienta decisiva para cerrar brechas de desarrollo, particularmente en salud. 

Aseguró que los países en desarrollo podrían alcanzar, e incluso superar, la calidad de los sistemas de salud de las naciones ricas gracias al uso de esta tecnología en atención primaria. 

Anunció un donativo inicial de 50 millones de dólares para implementar esta herramienta en centros de salud en África, con el objetivo de mejorar diagnósticos, organización de recursos y acceso a servicios médicos básicos.

Pero Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, advirtió sobre los límites económicos y energéticos de la IA. Reconoció su potencial para elevar la productividad, pero alertó que es una tecnología intensiva en energía, superior y recursos, lo que plantea riesgos económicos, ambientales y sociales en un contexto de comercio planetary debilitado y creciente fragmentación.


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