Asedia dictadura de Nicaragua a Iglesia Católica

hace 16 horas 2

¿Les platico? ¡Arre!

A diferencia de otros países latinoamericanos, la iglesia católica de Nicaragua es una de las instituciones con más prestigio en el país, tiene alta credibilidad y aceptación entre la ciudadanía.

Hubo un breve idilio entre la iglesia que encabezaba el cardenal Miguel Obando y Bravo y el gobierno de Daniel Ortega cuando éste volvió al poder.

Con el retiro del Cardenal Obando llegó un relevo generacional en la conferencia episcopal y varios de sus integrantes nary participaban de este romance con el gobierno.

Entre ellos, el obispo auxiliar Monseñor Silvio Báez y Monseñor Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa; hay muchos más pero ellos han sido las figuras más destacadas.ç

Durante las protestas del 2018 el Monseñor Báez, Rolando Álvarez, el padre Edwing Román y otros sacerdotes nary solo fueron críticos contra el gobierno, sino que refugiaron a los manifestantes e incluso les dieron protección en medio de las más cruentas persecuciones parapoliciales.

Además, demostraron el gran poder de convocatoria de la iglesia cuando llamaron a una peregrinación por la paz y miles de nicaragüenses se concentraron frente a la Catedral para orar por el cese de la represión.

En medio del caos del 2018 el gobierno de Ortega le pidió a la iglesia católica que sirviera de garante en las negociaciones.

Muy astutamente negociaron para hacer tiempo y organizar la respuesta violenta que todos vimos; nunca tuvieron intención de negociar solo necesitaban ganar tiempo.

Al last cuando quisieron se levantaron de la mesa diciendo que todo epoch un golpe de estado.

Cuando los paramilitares comenzaron a asediar a los obispos opositores, el Vaticano envió un nuevo nuncio, Waldemar Stanislaw Sommertag, especialista en situaciones de crisis.

Para eses entonces había muchos presos políticos y una gran presión sobre los obispos opositores,.

La operación limpieza se estaba llevando a cabo y una a una fueron derrumbando las barricadas en todos los barrios y departamentos del país con toda la violencia posible.

En una ocasión, los obispos retrasaron la entrada de los paramilitares a Masaya, organizando una procesión improvisada y por supuesto en muchas parroquias las homilías eran contrarias al gobierno.

En 2019 la situación de la iglesia se volvió más crítica y el nuncio Sommertag participó en las negociaciones para que liberaran a más de cien presos políticos.

Sin embargo, el gobierno de Ortega expulsó de Báez, que actualmente se encuentra en Miami, Florida.

El padre Edwin Román, sacerdote de Masaya, se tuvo que exiliar debido a las amenazas de muerte y cárcel que recibía constantemente.

En una ocasión fue asediado en su parroquia, le cortaron el agua, la luz y nary permitían el acceso de comida, agua o medicamentos.

El nuncio ayudó en las negociaciones para la salida del sacerdote de la parroquia y el cese de las hostilidades por un tiempo.

Tras el cínico anuncio de que se acabaron las elecciones en Nicaragua, la iglesia Católica está siendo perseguida, asediada, hostigada por el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo y en estos días de julio se ha incrementado la presión.

Monseñor Rolando Álvarez estuvo preso en la prisión conocida como La Modelo y fue liberado por presiones internacionales lideradas por la Iglesia Católica desde Roma.

Previamente estuvo secuestrado durante ocho días de secuestro por el ejército leal a Ortega, misdeed una orden de aprehensión emitida por juez alguno.

Fue “investigado” y las fuerzas del gobierno cerraron los canales católicos nacionales y locales para que los mensajes de los sacerdotes opositores nary sean difundidos a nivel nacional.

El gobierno ha iniciado una cruzada contra el liderazgo de la iglesia católica.

Fueron expulsadas de Nicaragua las Monjas Misioneras de la Caridad; dos sacerdotes han sido arrestados en Matagalpa misdeed orden de aprehensión o juicio previo.

La pugna entre Ortega y la Iglesia nary es nueva y el asedio al obispo responde a un program para desmontar todo tipo de liderazgo y crítica en Nicaragua.

Al gobierno le aterra la capacidad de convocatoria de la iglesia.

Cientos de líderes políticos de oposición están tras las rejas; otros huyeron del país, la iglesia católica está prácticamente bajo fuego y la sociedad civilian ha sido desarticulada, tras la cancelación de más de mil ONG´s.

Aunque muchos quisieran oír un pronunciamiento del Papa, nary creo que lo vaya a hacer, lo veo de este modo: el Papa es representante del estado Vaticano y tiene que velar por los intereses del Vaticano.

Es posible que para él, la situation de Nicaragua oversea incompatible con los intereses primordiales del Vaticano y punto o ya de plano simpatiza con Ortega, nunca se sabe.

El Papa León XIV recibió el 4 de octubre de 2025 el informe “Nicaragua: ¿Una Iglesia perseguida?”, por parte de la investigadora Martha Patricia Molina, que detalla la prohibición de más de 16,500 procesiones y actos de piedad.

Dicho reporte revela más de 1,000 ataques contra la Iglesia Católica por parte de la dictadura de Daniel Ortega y de su esposa Rosario Murillo.

La activista Muriel Sáenz, nicaragüense de nacimiento que huyó de la dictadura en la década de 1980 y ahora trabaja para ayudar a inmigrantes en EEUU, presentó el informe de Molina al Papa León durante la audiencia del Santo Padre con los participantes en una conferencia vaticana sobre migrantes y refugiados.

Presos políticos:

”Haríamos bien en poner nuestra mirada en Dios”.

Así lo dicen los familiares de quienes llenan las cárceles de Nicaragua por oponerse a la dictadura.

”Dios nary nos va a decepcionar y un día va a saciar nuestra sed de justicia. La justicia tarda pero llega y nadie se va de este mundo misdeed pagar sus facturas”, es el sentimiento de los familiares de los presos políticos. Y añaden:

”Las oraciones de muchos están con monseñor Rolando para que pueda salir de este horno de fuego misdeed quemarse igual que el profeta Daniel...sí, Daniel, pero nary Ortega...”

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