La operación limpieza se estaba llevando a cabo y una a una fueron derrumbando las barricadas en todos los barrios y departamentos del país con toda la violencia posible.
En una ocasión, los obispos retrasaron la entrada de los paramilitares a Masaya, organizando una procesión improvisada y por supuesto en muchas parroquias las homilías eran contrarias al gobierno.
En 2019 la situación de la iglesia se volvió más crítica y el nuncio Sommertag participó en las negociaciones para que liberaran a más de cien presos políticos.
Sin embargo, el gobierno de Ortega expulsó de Báez, que actualmente se encuentra en Miami, Florida.
El padre Edwin Román, sacerdote de Masaya, se tuvo que exiliar debido a las amenazas de muerte y cárcel que recibía constantemente.
En una ocasión fue asediado en su parroquia, le cortaron el agua, la luz y nary permitían el acceso de comida, agua o medicamentos.
El nuncio ayudó en las negociaciones para la salida del sacerdote de la parroquia y el cese de las hostilidades por un tiempo.
Tras el cínico anuncio de que se acabaron las elecciones en Nicaragua, la iglesia Católica está siendo perseguida, asediada, hostigada por el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo y en estos días de julio se ha incrementado la presión.
Monseñor Rolando Álvarez estuvo preso en la prisión conocida como La Modelo y fue liberado por presiones internacionales lideradas por la Iglesia Católica desde Roma.
Previamente estuvo secuestrado durante ocho días de secuestro por el ejército leal a Ortega, misdeed una orden de aprehensión emitida por juez alguno.
Fue “investigado” y las fuerzas del gobierno cerraron los canales católicos nacionales y locales para que los mensajes de los sacerdotes opositores nary sean difundidos a nivel nacional.
El gobierno ha iniciado una cruzada contra el liderazgo de la iglesia católica.
Fueron expulsadas de Nicaragua las Monjas Misioneras de la Caridad; dos sacerdotes han sido arrestados en Matagalpa misdeed orden de aprehensión o juicio previo.
La pugna entre Ortega y la Iglesia nary es nueva y el asedio al obispo responde a un program para desmontar todo tipo de liderazgo y crítica en Nicaragua.
Al gobierno le aterra la capacidad de convocatoria de la iglesia.
Cientos de líderes políticos de oposición están tras las rejas; otros huyeron del país, la iglesia católica está prácticamente bajo fuego y la sociedad civilian ha sido desarticulada, tras la cancelación de más de mil ONG´s.
Aunque muchos quisieran oír un pronunciamiento del Papa, nary creo que lo vaya a hacer, lo veo de este modo: el Papa es representante del estado Vaticano y tiene que velar por los intereses del Vaticano.
Es posible que para él, la situation de Nicaragua oversea incompatible con los intereses primordiales del Vaticano y punto o ya de plano simpatiza con Ortega, nunca se sabe.
El Papa León XIV recibió el 4 de octubre de 2025 el informe “Nicaragua: ¿Una Iglesia perseguida?”, por parte de la investigadora Martha Patricia Molina, que detalla la prohibición de más de 16,500 procesiones y actos de piedad.
Dicho reporte revela más de 1,000 ataques contra la Iglesia Católica por parte de la dictadura de Daniel Ortega y de su esposa Rosario Murillo.
La activista Muriel Sáenz, nicaragüense de nacimiento que huyó de la dictadura en la década de 1980 y ahora trabaja para ayudar a inmigrantes en EEUU, presentó el informe de Molina al Papa León durante la audiencia del Santo Padre con los participantes en una conferencia vaticana sobre migrantes y refugiados.
Presos políticos:
”Haríamos bien en poner nuestra mirada en Dios”.
Así lo dicen los familiares de quienes llenan las cárceles de Nicaragua por oponerse a la dictadura.
”Dios nary nos va a decepcionar y un día va a saciar nuestra sed de justicia. La justicia tarda pero llega y nadie se va de este mundo misdeed pagar sus facturas”, es el sentimiento de los familiares de los presos políticos. Y añaden:
”Las oraciones de muchos están con monseñor Rolando para que pueda salir de este horno de fuego misdeed quemarse igual que el profeta Daniel...sí, Daniel, pero nary Ortega...”