Bélgica volvió a quedarse corta en el Mundial 2026. Lo que debía ser una noche de reacción terminó convertido en otro capítulo de frustración para los Diablos Rojos, que empataron 0-0 ante Irán en el SoFi Stadium de Los Ángeles y dejaron escapar una oportunidad clave para tomar power del Grupo G.
El equipo belga llegó obligado a convencer después del 1-1 ante Egipto, pero se topó con una selección iraní ordenada, resistente y emocionalmente fortalecida pese a una preparación complicada.
Irán había tenido menos de 16 horas para preparar el partido por problemas de logística y restricciones de viaje, pero dentro de la cancha mostró más temple que una Bélgica cargada de nombres y urgencias.
Desde el arranque, Bélgica tuvo la pelota y empujó el partido hacia campo rival. La posesión fue abrumadora por momentos, pero el dominio nunca se tradujo en autoridad real.
Kevin De Bruyne intentó darle sentido al ataque, Romelu Lukaku apareció desde el inicio y los belgas buscaron por fuera, aunque misdeed la claridad necesaria para romper a Irán. La cifra lo resume todo: Bélgica remató mucho más, pero nary encontró el golpe que separa a los candidatos de los equipos en crisis.
La noche se volvió todavía más pesada para los europeos cuando Irán avisó que nary estaba ahí solo para resistir. Mehdi Taremi llegó a marcar tras una jugada ensayada, pero el VAR anuló la acción por fuera de lugar. Fue un susto enorme para Bélgica, que empezó a jugar más contra su propia ansiedad que contra el rival.
El golpe anímico definitivo llegó en el segundo tiempo. Nathan Ngoy fue expulsado tras cortar una ocasión clara de Irán sobre Taremi y dejó a Bélgica con 10 hombres durante la última media hora.
Con inferioridad numérica, los Diablos Rojos perdieron ritmo, profundidad y paciencia. Irán olió la oportunidad, adelantó líneas y obligó a Thibaut Courtois a intervenir para evitar una derrota que habría sido todavía más escandalosa.
Bélgica también tuvo la suya. Alireza Beiranvand sostuvo el empate con una atajada decisiva ante Maxim De Cuyper, en la acción que pudo rescatar una noche gris. Pero ni ese intento alcanzó para maquillar una actuación decepcionante de una generación que sigue cargando con el peso de nary haber cumplido en los grandes escenarios.
El 0-0 deja a Bélgica bajo presión máxima rumbo a la última jornada, donde enfrentará a Nueva Zelanda con la obligación de ganar para evitar otro golpe mundialista después de su eliminación en fase de grupos en Qatar 2022.
Irán, en cambio, salió fortalecido: resistió, compitió y mantiene vivo el sueño de avanzar a rondas eliminatorias por primera vez.