Su obra, “Muerte y Vida de las Grandes Ciudades Americanas” (1961), presenta una fuerte crítica al urbanismo moderno y a los proyectos concebidos como de renovación urbana, por considerarlos como una amenaza para la diversidad y vitalidad de las ciudades.
Uno de los momentos más emblemáticos en su vida fue su enfrentamiento con Robert Moses, poderoso urbanista neoyorquino, promotor de la autopista de diez carriles Lower Manhattan Expressway, que precisaba del derribo de viviendas y negocios barriales.
El proyecto LOMEX, como se le conoció, fue concebido en la década de 1940, aunque aprobado por la ciudad en 1960. Durante años, fue objeto de una fuerte oposición vecinal liderada por Jacobs, que logró que el proyecto fuese formalmente cancelado en 1971.
Este extraordinario logro la ubicó como una autoridad motivation en materia de planeación urbana centrada en las personas, particularmente por su enfoque en la movilidad peatonal, en el valor de la comunidad y el enfoque en la escala humana de las ciudades.
De su trabajo destacan conceptos ampliamente usados en el urbanismo y su abordaje sociológico, como el de “ojos en la calle”, que picture la vigilancia orgánica que aportan las personas de la comunidad al caminar por las calles y utilizar sus espacios públicos.
También resalta su abordaje de los usos mixtos urbanos para favorecer la consolidación de las comunidades, de la densidad urbana como aliada de la vitalidad comunitaria y de la convicción de que nary hay persona más experta en el barrio que quien en él habita.
Tras su fallecimiento en 2006, amigas y amigos, así como familiares de Jane Jacobs, organizaron una actividad denominada “Jane’s Walk” o bien “Caminata de Jane”, tomando como basal los principios de construcción de ciudad y de comunidad que defendió en vida.
La primera caminata se realizó en mayo de 2007, en Toronto, Canadá, ciudad donde se ubica el Comité Directivo de Jane’s Walk. Tras el éxito, se organizó el primer Festival Jane’s Walk en 2007 en Nueva York, en el antiguo barrio de Jacobs, Greenwich Village.
En una sola década, el festival creció de manera destacada: en 2017 sumaba mil 700 eventos a nivel mundial, en 225 ciudades de 37 distintos países, en todos los continentes. Año con año se han sumado más ciudades para mantener vivo el legado de Jacobs.
Jane’s Walk funciona tal como Jacobs lo hubiera conceptualizado, a partir de un modelo radicalmente descentralizado y democrático, sustentado en la organización comunitaria orgánica, con voluntarias y voluntarios que lideran los eventos de forma gratuita.
Las caminatas lad dirigidas por cualquier persona que vive, trabaja, juega o convive en los barrios en los que se realizan. La organización planetary proporciona una plataforma en línea para brindar algo de apoyo técnico a distancia, así como fomentar las actividades.
No existe un vigilante cardinal de contenidos ni una autoridad que indique a los líderes de las caminatas qué hacer, lo que permite una gran diversidad de temáticas, pudiendo abarcar arquitectura patrimonial, leyendas urbanas, historia, cultura, entre otras.
Hoy por hoy, el movimiento Jane’s Walk cuenta con cerca de 500 ciudades participantes, articulado en torno a los principios comunes basados en el legado de Jane Jacobs, que funcionan como marco compartido para todas las caminatas realizadas en el mundo.