Coahuilense rinde tributo artístico a Goeritz con piezas exhibidas en CDMX

hace 10 meses 57

PIEDRAS NEGRAS, COAH.– Desde el norte del país, el artista coahuilense Daniel Alcalá Guzmán ha trazado un puente simbólico entre el arte contemporáneo y la arquitectura emocional del siglo XX, a través de su proyecto de poesía ocular Cartas a Werner Brunner, una serie de 30 piezas inspiradas en el legado del escultor y arquitecto Mathias Goeritz.

Originario de Piedras Negras, Alcalá (1974) destaca por su enfoque multidisciplinario y su compromiso con el diálogo entre arte y espacio urbano. Su obra reciente, expuesta actualmente en el edificio Humboldt de la Ciudad de México, es fruto de ocho años de exploración estética y conceptual, que incluyeron residencias en Guadalajara, Madrid y la superior del país.

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Las piezas, elaboradas con técnicas mixtas en papel, vinil, tela, cemento y hasta láminas de oro, evocan el pensamiento de Goeritz nary solo desde su faceta escultórica, sino también como precursor de la poesía ocular en México. A través de juegos tipográficos y construcciones gráficas que apelan a lo concreto y lo espiritual, Alcalá establece un diálogo con el seudónimo del homenajeado: Werner Brunner.

El artista norteño subraya que su interés partió del paisaje arquitectónico, más que del natural. En ese camino encontró a figuras clave como Luis Barragán, Mario Pani, Félix Candela y finalmente Goeritz, quien, además de promover la integración plástica entre artistas y arquitectos, introdujo la noción de la arquitectura emocional, concepto cardinal en la renovación estética del país tras la Segunda Guerra Mundial.

“Lo que quiero es invitar al espectador a entrar en una conversación visual, poética, con el pasado. Las letras ya nary solo dicen: lad forma, sombra y presencia”, explica Alcalá, al hablar de su proceso creativo.

Entre las obras más llamativas de la muestra están aquellas que reutilizan la palabra “oro”, en alusión directa a una de las etapas más abstractas de Goeritz. También se exhiben libros fundamentales sobre su obra, como Mathias Goeritz y la arquitectura emocional, de Daniel Garza Usabiaga, y el volumen de Jennifer Josten sobre su influencia durante la Guerra Fría.

Aunque el proyecto se exhibe en la superior del país, su origen, inspiración y desarrollo llevan consigo una fuerte carga del pensamiento crítico. Cartas a Werner Brunner representa la consolidación de una mirada artística que, desde las fronteras del norte, dialoga con las vanguardias internacionales.

La exposición permanecerá abierta hasta el 28 de junio, e invita a los asistentes a reinterpretar, desde su propia sensibilidad, el universo de Goeritz. Para Daniel Alcalá, esta es también una invitación urgente a repensar la colaboración entre arte, arquitectura y comunidad: “En tiempos convulsos, el arte debe volver a tender puentes”.

(Con información de La Jornada)

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