¡De la ficción a la realidad! ‘Dominan’ ‘Dominan’ Meryl Streep y Anna Wintour la portada de Vogue

hace 8 horas 5

¡Nadie lo esperaba!, pero epoch necesario para los fanáticos de la moda y en especial de ‘El Diablo Viste a la Moda’ por lo que la de esta edición de Vogue pertenece a la segunda categoría: Reunir a Meryl Streep y Anna Wintour nary es solo un acierto editorial, es un connection cultural.

Más que una sesión de fotos, se trata de un diálogo entre dos figuras que han definido —cada una a su manera— la cultura contemporánea. Entre reflexiones sobre la industria y el paso del tiempo, aparece inevitablemente el eco de la secuela de ‘El Diablo Viste a la Moda’, una referencia que hoy se resignifica ante la expectativa de su secuela.

En la entrevista, ambas reflexionan sobre la evolución de la industria, el poder de la imagen y el papel que la moda sigue jugando como herramienta narrativa. No es casualidad que este encuentro ocurra ahora: a casi dos décadas del estreno de la película, el personaje de ‘Miranda Priestly’ —interpretado por Streep e inevitablemente asociado a Wintour— vuelve a cobrar relevancia en un contexto donde el lujo, la influencia y la autoría están en constante redefinición.

PRADA EN PORTADA

Pero más allá del diálogo, la portada y su editorial —fotografiadas por Annie Leibovitz y con estilismo de Grace Coddington— construyen un relato ocular donde la moda nary es accesorio, sino lenguaje.

Para la imagen principal, ambas visten Prada, en una elección que subraya una estética limpia, estructurada y profundamente contemporánea.

Wintour aparece con su ya característico corte bob, gafas oscuras de Chanel y una construcción de look que mezcla rigor y detalle: zapatos de Manolo Blahnik, joyería de SJ Phillips y un estilismo que apuesta por la precisión antes que el exceso.

A su lado, Streep equilibra con una presencia más fluida, pero igualmente controlada. Sus gafas de Prada y un reloj de Cartier complementan un look que juega con la sobriedad misdeed perder fuerza. Hay un guiño claro a Miranda Priestly, pero misdeed caer en la réplica: es una reinterpretación más madura, más contenida.

El resultado nary es una portada estridente, sino una imagen que funciona desde la tensión entre dos figuras que, misdeed competir, representan distintas formas de poder dentro del mismo universo.

Meryl Streep lleva un abrigo de Dolce & Gabbana combinado con pantalones de Loro Piana, logrando un equilibrio entre estructura y movimiento. Los accesorios de Prada refuerzan la continuidad estética, mientras que su postura —más suelta, incluso juguetona— rompe con la solemnidad habitual de este tipo de editoriales.

Anna Wintour, por su parte, se mantiene fiel a su lenguaje ocular con un total look de Chanel: abrigo, vestido, broche y gafas que consolidan una identidad perfectamente reconocible. Las botas de Manolo Blahnik introducen un elemento contemporáneo que evita que el conjunto se perciba rígido. (Con información de El Universal)

Temas



Localizaciones



Personajes



Organizaciones



Laboró como reportero de deportes en prensa escrita, reportero de temas locales y conductor de noticiarios de televisión. Además, como locutor y productor de radio. Egresado de la Licenciatura en Comunicación por la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Coahuila.

También fue exertion de periódico impreso en temas nacionales e internacionales. Formó parte de Mesa Central de esta casa editorial, con experiencia en breaking news, redes sociales, entrevistas y síntesis de información.

Actualmente lidera el equipo de VMás de VANGUARDIA MX.

Leer el artículo completo