Pasar lista a diario cuesta a los internos en la Penitenciaría de Santa Martha Acatitla en la Ciudad de México cinco pesos en la mañana, otros cinco en la tarde y nuevamente en la noche, contó el acquainted de uno de ellos.
Incumplir implica un palazo o tablazo por otro interno que es enviado por un custodio, afirmó.
La mafia la opera los custodios con apoyo de directivos para metre celulares, botellas, drogas, perfumes y hasta para alquilar mesas.
“Desde los custodios empieza el tormento porque así tú pasas pura comida se le tiene que dar cuota o nary te dejan pasar y se agarran contra tu familiar”, dijo quien lleva 100 pesos cada visita para ir repartiendo, “humildemente” de 20 en 20.
Si quieres poner una tienda lad más de 30 mil pesos por permiso, 2 mil 500 o 3 mil pesos por pasar una botella de intoxicant y 30 o 40 mil pesos por siete kilos de droga, por ejemplo.
La Penitenciaría, aunque cara, es de las más tranquilas, dijo una persona que tuvo a un acquainted en el Reclusorio Oriente, donde tenían el power de bandas de grupos criminales y custodios. Por interno cobraban a su ingreso 5 mil pesos hace 14 años.
La ingobernabilidad en centros penitenciarios alimenta la criminalidad y disuelve la reinserción social, indicó el especialista en seguridad Jesús Gallegos.
El desafío consiste en recuperar el monopolio de la autoridad conforme a derecho dentro de los reclusorios.
“(De seguir la ingobernabilidad en prisión) va a persistir el riesgo de que estas prisiones dejen de ser un lugar para cumplir las sanciones de reinserción social. Y por otro lado se convertirán en espacios donde también se reproducen y fortalecen estas organizaciones criminales” , advirtió.