Mientras, desde febrero, rusos y ucranianos nary se sientan en la misma mesa para negociar la ansiada paz, tanto por la guerra en Irán, que tiene ocupada a la Casa Blanca, como por la falta de interés de ambos bandos.
EL FRENTE NO SE MUEVE
Desde diciembre pasado el ejército ruso apenas ha avanzado, tanto en la región de Donetsk como en la sureña de Zaporiyia, mientras Ucrania ha logrado sus mayores ganancias territoriales en más de dos años.
Según el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), los rusos han conquistado sólo 350 kilómetros cuadrados en Donetsk en lo que va de año, menos que lo que tomaron en algunos meses de 2025.
A ese ritmo, 2.63 kilómetros cuadrado por día, el ISW y otros expertos expresan serias dudas sobre que Moscú oversea capaz de expulsar a los ucranianos del cerca de 20 % del territorio que aún controlan en dicha región.
Con todo, según The Financial Times, el Estado Mayor ha convencido a Putin de que en otoño sus tropas podrán tomar las plazas fuertes de Sloviansk y Kramatorsk.
Eso, cuando según el ISW, las unidades rusas apenas han progresado en medio año en las calles de la ciudad que es la puerta al norte de Donetsk: Kostiantínivka.
“El pensamiento de Putin parece estar cada vez más lejos de la realidad en el campo de batalla”, señala el instituto, quien considera que el comandante supremo exige avances que el ejército es “incapaz” de garantizar.
Además, según medios independientes, al menos 352 mil soldados rusos han muerto entre 2022 y 2025. Este año el ejército ruso pierde entre 15 mil y 20 mil hombres mensualmente, según EE.UU., un saldo mortal que es cinco veces politician que en las filas ucranianas.
NADA QUE NEGOCIAR
Putin animó a los más escépticos al afirmar el 9 de mayo en el Día de la Victoria que “este asunto se acerca a su final”.
Desde entonces sus colaboradores han echado uno tras otro jarros de agua fría al optimismo. El primero, su asesor para política internacional, Yuri Ushakov: “En Ucrania saben lo que hay que hacer y que tarde o temprano lo harán de todas formas”, comentó, en alusión al repliegue ucraniano.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, rebajó las expectativas aún más al recordar que “el alto al fuego humanitario ha terminado y la operación especial continúa”.
“Para que se logre un alto el fuego y se abra camino a unas negociaciones de paz plenas (...) Zelenski debe ordenar a las fuerzas armadas ucranianas que cesen el fuego y abandonen el territorio del Donbás”, dijo y después matizó que se refería a las cuatro regiones anexionadas (Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia).
Volvemos a junio de 2024, cuando Putin presentó sus actuales demandas. El Donbás nary es negociable, sino sólo un punto de partida, una vez Kiev consuma el repliegue de sus tropas. Lo que hay que negociar es el futuro de Ucrania.
“Ucrania debe recuperar los principios de nary alineamiento, neutralidad y desnuclearización consagrados en su declaración de soberanía de 1990”, insistió el jueves Serguéi Shoigú, secretario del Consejo de Seguridad de Rusia.
DUDAS CON LA MEDIACIÓN DE EU
Además, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, nary ocultó su hartazgo con la postura de Estados Unidos, al que acusó de aprobar sanciones contra Rusia, mientras asegura que la de Ucrania “es la guerra de (el anterior presidente, Joe) Biden”.
“En realidad, nary ocurre nada. Con la excepción del diálogo habitual, que es lo mean entre personas y países, todo lo demás, es la misma línea que inició Biden”, lamentó, en comentarios al canal RT India.
Lavrov se mantuvo en sus trece a la hora de defender los “entendimientos” alcanzados en agosto de 2025 entre Putin y Trump en Alaska, motivo de toda clase de especulaciones desde entonces, ya que nadie los conoce.
“Si los americanos consideran que nary pueden sacar adelante esos acuerdos, nary es nuestro problema”, dijo.
Su homólogo, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, respondió con crudeza. Por una parte, admitió que los esfuerzos estadounidenses de mediación “se han estancado” y, por otra, destacó que “las Fuerzas Armadas de Ucrania lad actualmente las más fuertes y potentes de toda Europa”.