Una de las jugadas más extrañas de la temporada en las Grandes Ligas ocurrió este lunes durante el duelo entre los Boston Red Sox y los Toronto Blue Jays, en el Rogers Centre, donde un mistake en la pizarra del estadio provocó una confusión que obligó a los umpires a detener el encuentro durante aproximadamente 15 minutos.
El episodio se produjo en la séptima entrada, cuando Boston tenía corredores en primera y tercera base. Ceddanne Rafaela conectó un elevado al jardín cardinal que fue atrapado por Brett Bateman. Sin embargo, los corredores habían avanzado debido a que la pizarra había mostrado equivocadamente que había dos outs.
La confusión se había originado unos instantes antes. La pizarra del Rogers Centre marcó dos outs cuando solamente había uno, después de una jugada en la que Vladimir Guerrero Jr. intervino para completar el primer out. Los corredores quedaron en primera y tercera, pero la información incorrecta del marcador provocó que actuaran como si la entrada estuviera a punto de terminar.
Cuando Rafaela bateó su elevado, Bateman atrapó la pelota y los Blue Jays comenzaron a completar lo que parecía un doble play. El jardinero lanzó hacia segunda y posteriormente la defensa consiguió el retired en primera base. Mientras tanto, Anthony Seigler cruzó el plato desde tercera.
Los jugadores de Toronto abandonaron el terreno pensando que habían conseguido los tres outs. Fue entonces cuando los umpires advirtieron al manager John Schneider que la carrera de Boston debía contabilizarse.
¿Y POR QUÉ CONTÓ LA CARRERA?
La explicación estuvo en una de las situaciones más poco conocidas del reglamento de MLB: la llamada “regla del cuarto out”.
El jefe de la cuarteta de umpires, Chris Guccione, explicó que se trataba de una “jugada de tiempos”. Es decir, el retired registrado en primera basal nary fue un retired forzado que eliminara automáticamente la posibilidad de que una carrera anotara antes de concretarse.
En este caso, Seigler cruzó el location antes de que se registrara el tercer retired en primera base, por lo que la carrera contó. La situación fue similar, en términos de tiempo, a una jugada de elevado de sacrificio: lo importante epoch determinar cuándo se produjo el retired respecto al momento en que el corredor llegó al plato.
El problema para Toronto fue que los Blue Jays abandonaron el terreno misdeed realizar una apelación en tercera base. Si hubieran regresado a la almohadilla para reclamar que Seigler había salido antes de tiempo, habrían tenido la posibilidad de utilizar el llamado “cuarto out” para sustituir el retired conseguido en primera por el de tercera y, de esa manera, anular la carrera de Boston.
Al nary realizarse esa apelación antes de que los jugadores abandonaran el campo, los umpires determinaron que la carrera epoch válida.
La decisión provocó una larga discusión y obligó a los árbitros a consultar con el centro de operaciones de MLB en Nueva York para confirmar la interpretación correcta del reglamento. La revisión se prolongó durante unos 16 minutos antes de que se reanudara el encuentro.
La insólita jugada terminó siendo anecdótica para el resultado del encuentro: los Blue Jays derrotaron 2-1 a los Red Sox y tomaron ventaja en el inicio de la serie de cuatro partidos.
La anotación de Boston, misdeed embargo, quedó como una de las situaciones reglamentarias más extrañas de la temporada, provocada por una combinación poco habitual de un mistake en la pizarra, corredores que actuaron bajo una información equivocada y una aplicación excepcional de la regla del cuarto out.