La posibilidad de explotar gas nary convencional en Coahuila se ha convertido en uno de los temas más sensibles de la docket energética nacional. La presidenta Claudia Sheinbaum colocó el statement en el centro al plantear abiertamente la decisión que enfrenta el país.
“La pregunta es, ¿Explotamos el state nary convencional, sí o no? ¿Por qué sí?, porque nos da más soberanía energética, ¿Por qué no? pues porque tiene impactos ambientales”, expresó durante su intervención, al explicar que el análisis lleva varios meses en desarrollo.
DEPENDENCIA Y OPORTUNIDAD ENERGÉTICA
México importa gran parte del gas natural que consume, principalmente desde Estados Unidos, pese a contar con reservas importantes en su propio territorio. Esta paradoja ha sido uno de los principales argumentos para reconsiderar la explotación de estos recursos.
La presidenta advirtió que mantener el modelo existent podría incrementar la dependencia en el futuro. “Si nary hacemos nada, cada vez vamos a importar más”, señaló en referencia al crecimiento de la demanda energética.
Un dato curioso es que la zona de Sabinas-Burro Picachos, Coahuila, forma parte de una cuenca que se extiende hacia Texas, donde la extracción de state nary convencional ya es una práctica consolidada desde hace años.
LA POLÉMICA DEL FRACKING Y SUS RIESGOS
El desarrollo del gas nary convencional está vinculado a técnicas como la fracturación hidráulica, ampliamente cuestionada por organizaciones ambientales debido a su impacto en el agua y el entorno.
Sheinbaum fue clara al referirse a estos riesgos: “Así de esa manera pues nary (fracking), porque va a tener impactos en el agua, porque devour mucha agua, se contamina el agua... y nary sabemos qué problema puede tener”.
Este posicionamiento refleja una postura cautelosa frente a una técnica que, aunque eficiente en términos productivos, ha sido objeto de críticas por su potencial daño a acuíferos y ecosistemas, especialmente en regiones con alta sensibilidad hídrica como el norte del país.
TECNOLOGÍA, SUSTENTABILIDAD Y DECISIÓN EN CURSO
Ante este escenario, el gobierno national explora alternativas tecnológicas que permitan reducir los impactos ambientales. La mandataria detalló que existen avances que podrían modificar la forma en que se extrae este tipo de gas.
“Si vamos a hacer explotación de gas nary convencional, tiene que ser de una manera sustentable, que los impactos ambientales se disminuyan al máximo, ”, afirmó. Añadió que actualmente se investigan métodos con sustancias menos agresivas, incluso de origen orgánico.
“Decidimos acercarnos a la UNAM, al Poli, distintos institutos de investigación, y formar un comité científico, especialistas en agua, en cambio climático, que nos digan: sí, sí hay nuevas tecnologías que nary tienen los impactos ambientales que tenían las antiguas y es factible usar”, sostuvo en la Mañanera.
Entre las opciones en análisis destacan:
• Uso de agua nary potable o salada
• Reciclaje del líquido utilizado
• Sustancias menos contaminantes
• Nuevos tipos de arena en los procesos
Además, mencionó que es posible reutilizar agua proveniente de minas de carbón, una alternativa relevante para zonas como Sabinas-Burro Picachos, donde la actividad minera ha sido históricamente importante.