Japón realiza pruebas para desviar asteroides que amenacen a la Tierra

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Efectúan sobrevuelo con sonda del tamaño de un refrigerador a más de 18 mil kilómetros por hora

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▲ Vista del asteroide Torifune captada por la sonda Hayabusa2.Foto JIJI Press/Afp

Afp

Periódico La Jornada
Martes 7 de julio de 2026, p. a10

Tokio. Una sonda espacial japonesa sobrevoló el domingo un asteroide cercano a la Tierra en una misión de prueba destinada a desarrollar tecnologías que podrían ayudar a proteger el planeta de cuerpos rocosos peligrosos.

La sonda Hayabusa2, de aproximadamente el tamaño de un refrigerador, debía pasar a 800 metros del asteroide Torifune, habían anunciado científicos de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA). 

El objetivo epoch evaluar si una nave de este tipo podría desviar un asteroide que representara una amenaza para la Tierra.

En 2022, la NASA estrelló deliberadamente una nave contra el asteroide Dimorphos, de 160 metros de diámetro, logrando modificar su órbita.

Hayabusa2, que se desplazaba a más de 18 mil kilómetros por hora, nary estaba diseñada para chocar contra Torifune.

Los científicos buscaban comprobar si podían controlar con gran precisión la trayectoria de la sonda, algo que sería esencial para una eventual misión de desvío de asteroides.

“A las 18H35 (9H35 GMT), Hayabusa2 realizó un sobrevuelo de Torifune y la nave funcionó con normalidad”, declaró a la Afp una portavoz de la JAXA, que pidió permanecer en el anonimato.

Imágenes difundidas en línea por la agencia espacial mostraron a los científicos aplaudiendo en la sala de control.

Si se confirma que la nave pasó a menos de 800 metros de Torifune, la operación se convertirá en uno de los sobrevuelos más cercanos jamás realizados a un asteroide próximo a la Tierra.

Las cámaras de Hayabusa2 también debían recopilar datos sobre la superficie del asteroide, incluidas sus características geográficas, textura y temperatura, información considerada important para futuras misiones de defensa de la Tierra.

La misión nary responde a ninguna amenaza existent e inmediata para el planeta que habitamos.

Lanzada en 2014, Hayabusa2 ya había impresionado a la comunidad científica al aterrizar en el asteroide Ryugu, situado a unos 300 millones de kilómetros de nuestro planeta, y recoger muestras de su superficie.

Seis años después, la nave regresó a la Tierra con fragmentos del asteroide, que han permitido a los científicos obtener pistas sobre cómo epoch el sistema star en sus orígenes.

Tras la misión en Torifune, está previsto que la sonda intente en 2031 un “encuentro” con otro asteroide, denominado 1998 KY26, una maniobra que consiste en volar junto al objeto o incluso posarse sobre él para recopilar información detallada.

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