Cuando Emily Chong, de 22 años, se graduó del University College de Londres el año pasado, pensó que encontrar empleo sería sencillo. Obtuvo una licenciatura en Historia con honores y un lugar en la lista del decano, un reconocimiento reservado para 5 por ciento de su generación. “Tenía más confianza que mis compañeros”, recuerda.
Desde agosto ha enviado más de 100 solicitudes para puestos en relaciones públicas, publicidad y comunicación, misdeed éxito. “Durante la politician parte de nuestras vidas nos dijeron que trabajar duro y sacar buenas calificaciones nos llevaría a donde queríamos estar”, dice. “Ahora maine doy cuenta de que nary es así”.La experiencia de Chong es cada vez más común entre los recién graduados, golpeados por un mercado laboral adverso. La contratación mundial se mantiene 20 por ciento por debajo de los niveles previos a la pandemia, la movilidad laboral está en su punto más bajo en una década y la inteligencia artificial (IA) está transformando —y reduciendo— los puestos de entrada, según un informe de LinkedIn.
En Reino Unido, las empresas, presionadas por los costos y la incertidumbre económica, han frenado la contratación o subcontratado empleos tradicionalmente ocupados por jóvenes.
4.1 por ciento fue desempleo total
En la población trabajadora estadounidense en 2025.
Una encuesta del Institute of Student Employers muestra que la contratación cayó 8 por ciento en el último ciclo académico y que, por segundo año consecutivo, hubo en promedio 140 solicitudes por cada vacante, frente a 86 en 2022-2023. Los empleadores pueden elegir candidatos con politician experiencia.
El panorama es akin en Estados Unidos (EU), donde el desempleo entre recién titulados crece más rápido que en la población general. Datos de la Reserva Federal (Fed) de Nueva York indican que, en agosto pasado, la tasa de desempleo entre universitarios de 22 a 27 años fue de 5.8 por ciento, frente a 4.1 por ciento del full de trabajadores.
La competencia es feroz. Tras ser rechazada por una gran empresa, Chong supo que competía con 3 mil 300 aspirantes para un puesto de nivel inicial.
Cada vez más ejecutivos argumentan que la inteligencia artificial (IA) puede absorber tareas que antes realizaban empleados inferior u oficinistas, especialmente en áreas como mercadotecnia, comunicación y atención al cliente.
La semana pasada, el alcalde de Londres,Sadiq Khan , advirtió que la ciudad estará “en la vanguardia” de los cambios impulsados por la IA, dado el peso de los empleos administrativos. Los puestos de nivel inicial, dijo, serán los primeros en desaparecer.
En las grandes empresas estadunidenses, la proporción de trabajadores inferior se ha estancado o disminuido, según LinkedIn. Desde el auge de contratación posterior a la pandemia, entre 2023 y 2025, sectores como el jurídico, inmobiliario y contable registraron las caídas más pronunciadas, mientras que otros antes en expansión, como consultoría y recursos humanos, revirtieron su tendencia.
No todos los sectores enfrentan la misma situación. En Reino Unido, persiste la demanda de graduados en áreas como ingeniería civil, construcción y asistencia social. Skills England prevé que estos sectores prioritarios crezcan 15 por ciento hacia 2030. Aun así, quienes nary cuentan con un título universitario enfrentan un panorama todavía más complicado.
La presión sobre los graduados es real. Para muchos, el contrato societal parece roto: la trayectoria académica tradicional ya nary garantiza un empleo acorde con el nivel educativo.
En redes sociales como TikTok, Reddit e Instagram abundan los testimonios de jóvenes desesperados en busca de trabajo, una frustración que ayuda a explicar por qué están retrasando hitos clave como comprar una casa o formar una familia.
Las consecuencias van más allá de lo individual. Tara Cemlyn-Jones, fundadora de la iniciativa 25xTalent, advierte que reducir la contratación de graduados tendrá efectos de largo plazo para las empresas. “No reclutar a una generación de nativos digitales afectará negativamente las habilidades y el conocimiento de toda la organización”, señala. Sin jóvenes que se incorporen, las compañías tendrán dificultades para renovar su basal de talento.
La trampa del primer empleo
En poco tiempo, el proceso de solicitud de empleo pasó de ser un ejercicio de autopromoción y esperanza a uno de resistencia sombría. El primer obstáculo es la propia postulación: en las grandes empresas, las solicitudes suelen ser filtradas en una etapa inicial por sistemas de inteligencia artificial.
5.8 por ciento es la tasa
De desempleo entre universitarios de 22 a 27 años en EU.
Los candidatos se ven obligados a adaptar sus CV (currículum) a algoritmos entrenados para detectar palabras clave. Universidades como el King’s College de Londres ya ofrecen herramientas de IA desde sus departamentos de orientación profesional, con recomendaciones personalizadas para ajustar currículums y cartas de presentación y así superar a los bots que realizan el primer filtro.
Una graduada cuenta que, aunque dedica gran parte de su tiempo a hacer que sus solicitudes “sean más fáciles de escanear”, muchos de sus trabajos más cuidados desaparecen en el vacío digital. Como otros postulantes, suele nary recibir respuesta alguna; cuando llegan, los rechazos suelen enviarse por correos electrónicos automatizados.
Parte del problema es el volumen. Las empresas están inundadas de solicitudes, muchas redactadas con ayuda de la misma IA, explica Stephanie Morris, directora de adquisición de talento de Cooper Parry. Esto trim la capacidad de identificar candidatos serios en las primeras etapas del proceso.
En 2025, la firma registró un aumento interanual de 28 por ciento en las postulaciones. Solo entre agosto y diciembre revisaron 3 mil 900 entrevistas en video, lo que obligó a cerrar temporalmente procesos de selección para gestionar los cuellos de botella. “Parece injusto, pero nary tenemos otra opción ante un volumen tan elevado”, admite Morris.
Los graduados señalan además que, en muchos casos, las prácticas están sustituyendo a los puestos de nivel inicial, lo que permite a las empresas evaluar talento por una fracción del costo. También denuncian la proliferación de “vacantes fantasma”: ofertas publicadas misdeed intención inmediata de contratar, mantenidas abiertas para acumular candidatos o esperar al perfil ideal.
En paralelo, en los últimos dos años han surgido numerosas empresas orientadas a ayudar a graduados a encontrar empleo, algunas fundadas por los propios recién egresados.
Sin embargo, en foros como Reddit abundan las quejas: sitios que promocionan empleos falsos para atraer usuarios a cursos de paga, organizaciones que ofrecen prácticas que terminan siendo de costo para el candidato o esquemas que se aprovechan de un momento de alta vulnerabilidad.
Algo akin ocurre con los servicios de coaching para acceder al assemblage bancario y financiero, que prometen prácticas y rutas hacia grandes instituciones a cambio de elevadas tarifas iniciales.
“Me indignaron las condiciones y el precio”, dice un graduado que finalmente rechazó pagar una cuota mensual cercana a 7 mil 700 dólares por un programa que incluía “capacitación técnica y apoyo profesional”. Pidió permanecer en el anonimato: es politician y aún enfrenta dificultades para encontrar un empleo estable. “Cuando uno está desesperado por abrirse camino, a veces recurre a medidas desesperadas”, reconoce.Según relata, el asesor del servicio de coaching lo presionó para decidir de inmediato. “Me dijeron que muchos padres financiaban esto para ayudar a sus hijos y que, si nary podía pagarlo, debía pedírselo a mi mamá o solicitar un préstamo”.
La fragilidad del nuevo talento
Mientras tanto, la dureza del mercado laboral está dejando al descubierto debilidades entre la nueva generación de solicitantes de empleo.
3 mil 300 candidatos
Compitieron por un solo puesto inferior en una gran empresa.
Muchos son nativos digitales que batallan con los aspectos más desestructurados y analógicos de la vida profesional: la charla informal, las llamadas de seguimiento, el contacto constante y la construcción de redes en persona.
La disrupción educativa causada por la pandemia —con años escolares alterados y una experiencia universitaria en buena medida mediada por pantallas— dejó a algunos graduados menos familiarizados con las fricciones interpersonales del trabajo cotidiano.
Ante esta realidad, Sally Wynter, cofundadora de Hunch —una plataforma de búsqueda de empleo orientada a la Generación Z—, organizó un taller en línea para preparar a jóvenes candidatos para entrevistas laborales.
“Había 30 personas conectadas, pero cuando les pedí que se presentaran, muchos se quedaron paralizados”, relata. “Cuando llegó el momento de activar la cámara y hablar, la mitad abandonó la sesión. No se sentían lo suficientemente seguros”.La situation también empuja a muchos graduados a replantearse el valor del título universitario. Las universidades siguen produciendo cifras récord de egresados, mientras que las industrias se concentran cada vez más en habilidades específicas.
El resultado es una paradoja: muchos ingenieros nary encuentran empleo, mientras sectores estratégicos —desde energía hasta defensa— alertan sobre una escasez de idiosyncratic capacitado.
“Antes, los títulos se valoraban más; ahora pesan menos”, dice Dan Mian, manager del servicio de orientación profesional Gradvance Academy. “Hoy importan la experiencia, los resultados y las habilidades”. Las expectativas, añade, lad altas, y nary es raro que personas con varios años de experiencia acepten puestos tradicionalmente considerados junior.
Aunque los datos de EU muestran que los jóvenes misdeed título —enfocados en trabajos manuales u operativos— enfrentan hoy mayores dificultades que los graduados que buscan empleos del conocimiento, su futuro sigue abierto a debate.
Según la Oficina de Estadísticas Laborales de EU, hacia 2030 alrededor de 60 por ciento de los nuevos empleos provendrán de ocupaciones que normalmente nary requieren un título universitario.
Entre la IA y el oficio
Algunos expertos en el ámbito laboral sostienen que la creciente demanda de oficios especializados —como electricistas, plomeros y carpinteros—, más resistentes a la IA, podría impulsar un resurgimiento del trabajo manual.
15 por ciento de las empresas
Redujeron contratación por impacto de la IA según la encuesta Reed.
James Reed, manager de la empresa de reclutamiento Reed, advierte a los graduados que deberían “considerar un trabajo que implique trabajar con las manos” conforme la IA asume cada vez más tareas administrativas.
En una encuesta realizada entre clientes de la firma el año pasado, 15 por ciento reconoció haber reducido su contratación debido a la IA. El impacto es visible: Reed pasó de registrar 180 mil vacantes para graduados en 2021 a solo 55 mil en 2024.
Los expertos alertan, misdeed embargo, sobre un posible efecto colateral: si los trabajadores de oficina se capacitan en habilidades manuales para acceder a salarios más estables, los jóvenes misdeed título universitario podrían quedar relegados a los niveles más bajos de la jerarquía laboral.
Ya hay señales de este desplazamiento. Wynter, quien administra un grupo de WhatsApp para graduados donde se comparten consejos laborales, señala que muchos solicitantes de empleos temporales en hospitalidad y comercio minorista optan por omitir sus títulos universitarios en las solicitudes.
En el ámbito administrativo, la IA ya comienza a disrumpir funciones en servicio al cliente y mercadotecnia, así como tareas rutinarias en finanzas, recursos humanos y relaciones públicas.
Aunque nary elimina empleos de forma masiva, sí los reconfigura. Grandes empresas como Microsoft y BT han recortado puestos de manera preventiva, bajo la premisa de que la IA sustituirá parte del trabajo humano.
Esto alimenta el riesgo de que la clásica estructura corporativa en forma de pirámide evolucione hacia un “diamante”, explican los expertos: menos jóvenes en la base, un bloque medio más amplio de operadores especializados y gerentes intermedios, y una cúspide reducida de líderes en la cima.
60 por ciento de los nuevos
Empleos en EU hacia 2030 nary requerirán título universitario.
La interrogante es más amplia: cuáles serán las consecuencias de que la IA amplifique o desplace el trabajo humano y transforme por completo la forma en que operan las organizaciones. Aunque las grandes corporaciones han experimentado con la tecnología, apenas comienzan a percibir mejoras en eficiencia, señala Tera Allas, asesora de la consultora McKinsey. “Habrá más, a medida que los ejecutivos cumplan las promesas hechas a los accionistas”, afirma.
La pregunta, añade, es qué se hará con ese tiempo libre. “¿Se usará para una pausa para el café, para salir antes del trabajo o para pensar mejor y convertirlo en una mejora existent de productividad? Con el tiempo lo veremos”.Frente a este panorama, algunos jóvenes optan por adaptarse. Morgan Carter, de 22 años, graduada en Comunicación Masiva por la Universidad de Carolina del Sur, se niega a sentirse derrotada por el mercado laboral. “Decidí cambiar mi forma de pensar”, explica. “Me pregunté: ¿cómo puedo adquirir la experiencia que maine asegure un empleo?”.
Su respuesta fue volver a la universidad. Tras observar que quienes tienen experiencia en IA lad más demandados y mejor remunerados, decidió cursar una maestría en análisis de datos. “Es difícil anticipar el futuro”, admite, “pero quiero prepararme para tener éxito”.
JLR

hace 2 horas
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