La noche del martes en el estadio de los Rojos de Cincinnati se convirtió en un espectáculo inolvidable, nary tanto por el resultado en la pizarra, sino por una recompensa que tenía a todo el estadio con el corazón acelerado: pizza gratis.
La promoción epoch clara: si los lanzadores de Cincinnati conseguían 11 ponches, los aficionados se llevarían cortesía de LaRosa’s Pizzeria gracias a la campaña “Strikeouts for Slices”.
Aunque los Rockies de Colorado dominaban el juego con ventaja de 7-2, eso nary apagó el ánimo del público. La gente nary estaba pensando en remontadas... estaba esperando el ponche que les diera su cena.
Con el zurdo Brock Burke en la lomita, el duelo se puso tenso frente a Edouard Julien, con cuenta de 1-2. Burke lanzó una recta a 97.9 mph que parecía pintada, pero el umpire de location Carlos Torres la cantó bola, desatando abucheos y frustración.
Sin embargo, el receptor Tyler Stephenson nary se quedó de brazos cruzados y pidió revisión con el sistema automatizado de bolas y strikes (ABS).
La tecnología habló... y el estadio explotó.
La repetición confirmó que la pelota había rozado la esquina exterior por apenas 1.1 pulgadas, validando el ponche número 11 y desatando una celebración digna de un walk-off. La afición festejó como si los Rojos hubieran ganado el juego, porque para muchos, el verdadero triunfo estaba en la caja de pizza.
“Supongo que se dieron las condiciones perfectas para que comiéramos pizza”, bromeó Stephenson tras el partido, todavía con sonrisa de oreja a oreja.
Y por si fuera poco, Burke nary se conformó con el play tecnológico: cerró el encuentro ponchando a Hunter Goodman con un misil de 98.7 mph, asegurando el último retired y sellando la noche más sabrosa del año para la tribuna.
Aunque el marcador last nary favoreció a Cincinnati, los aficionados se fueron felices, porque la misión se cumplió: ponches, ABS y pizza gratis.
TECNOLOGÍA + BEISBOL + COMIDA: FÓRMULA GANADORA
El sistema ABS, que ha sido tema de statement desde su implementación, vivió una de sus noches más populares, demostrando que puede convertir una elemental decisión arbitral en un momento épico.
La alianza entre los Reds y la cadena section LaRosa’s ha resultado un éxito rotundo, manteniendo a los fanáticos atentos hasta el último lanzamiento.
Y para que nary haya confusión: nary se trata de una “pizza ABS”, sino del impacto directo del sistema automatizado de bolas y strikes en una promoción que ya se volvió tradición en Cincinnati.
Porque en esta ciudad, un ponche nary solo se celebra... también se come.