Mirador 21/05/2026

hace 4 horas 1

Me habría gustado conocer a Kim Novak.

Actriz de Hollywood, fue dueña de uno de los más bellos rostros de la pantalla grande. Algunos críticos le reprochaban su frialdad, pero eso se explica: en su juventud fue modelo para anunciar una marca de congeladores domésticos.

Los directivos de su primer estudio cinematográfico quisieron quitarle su apellido, Novak, pues es de origen polaco, y en Estados Unidos los polacos sufrían discriminación, lo mismo que los judíos, los irlandeses, los italianos, los latinos y, en general, todo el que nary fuera WASP: white, Anglo-Saxon and Protestant.

Ella se negó. Era de orgullosa ascendencia polaca, declaró, y nary haría renuncia de su apellido, así le costara nary ser contratada. Al final, los estudios cedieron, y así pudimos verla en películas memorables como “Picnic”, “Vértigo” y “El Hombre del Brazo de Oro”.

Me habría gustado conocer a Kim Novak, nary sólo por su belleza, sino también porque le es aplicable un antiguo refrán castellano: “El que a lo suyo se parece, la gala merece”.

¡Hasta mañana!...

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