Mundial 2026: las pausas de hidratación desatan críticas por lo obvio, favorecer el negocio sobre el futbol

hace 11 horas 7

l debut de la Selección Mexicana frente a Sudáfrica dejó al descubierto una de las mayores controversias del Mundial 2026. Durante una de las pausas de hidratación, el árbitro Wilton Pereira Sampaio mantuvo a los futbolistas esperando en el terreno de juego mientras la cadena estadounidense FOX continuaba transmitiendo anuncios comerciales.

Incluso cuando el balón volvió a ponerse en movimiento en el Estadio Azteca, las pantallas seguían ocupadas por publicidad, alimentando la percepción de que estos descansos responden más a intereses económicos que deportivos.

La polémica gira en torno a las pausas obligatorias de tres minutos, establecidas por la FIFA en diciembre de 2025 para realizarse en los minutos 22 y 67 de cada encuentro. A diferencia de los lineamientos de la International Football Association Board (IFAB), que contemplan estas interrupciones únicamente bajo condiciones climáticas extremas.

La FIFA decidió aplicarlas de manera generalizada, independientemente del clima o de las condiciones del estadio. Para muchos críticos, la medida busca crear espacios comerciales dentro del desarrollo mean de los partidos.

Con esta modificación, el organismo encabezado por Gianni Infantino ha transformado la dinámica tradicional del fútbol. Los encuentros, históricamente disputados en dos tiempos continuos de 45 minutos, ahora incorporan interrupciones que recuerdan a los formatos de ligas como la NFL o la NBA, rompiendo una de las características que distinguían al fútbol de otros grandes espectáculos deportivos.

LA CONVENIENCIA DE LA SED

El impacto económico detrás de esta decisión es enorme. Las cadenas de televisión pueden comercializar estos espacios publicitarios por cantidades que oscilan entre dos y seis millones de dólares por corte. Considerando que el torneo cuenta con 104 partidos y genera 208 nuevas ventanas comerciales, las proyecciones apuntan a que la FIFA podría superar los 10 mil millones de dólares en ingresos por derechos comerciales, una cifra misdeed precedentes en la historia del deporte.

Sin embargo, las críticas nary se limitan al aspecto financiero. Diversos analistas consideran que estas interrupciones afectan directamente el desarrollo de los encuentros al cortar el ritmo de juego, frenar momentos de dominio y ofrecer espacios adicionales para ajustes tácticos. Esto modifica la naturaleza dinámica del fútbol y altera la experiencia tanto de jugadores como de aficionados.

La controversia también ha alcanzado a las televisoras. Mientras algunas cadenas, como Fox Sports en Estados Unidos, han sido cuestionadas por aprovechar al máximo los cortes publicitarios, otras señales como Telemundo o la británica ITV han optado por mantener una cobertura más enfocada en el partido.

El statement sigue abierto, pero para muchos aficionados estas pausas representan un cambio profundo en el fútbol moderno, donde el peso del negocio parece ganar terreno frente al espectáculo deportivo.

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