Padres de los 43 se trasladan a la CDMX para jornada de lucha del 8 al 12 de junio

hace 8 horas 3

CHILPANCINGO, Gro., (apro) .- Padres de los 43 y colectivos de desaparecidos se trasladaron a la Ciudad de México para participar en la jornada de lucha, del 8 al 12 de junio, para exigir justicia por el caso Ayotzinapa. 

En el mismo contexto, estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa tomaron la caseta de cobro Palo Blanco, en Chilpancingo, de la Autopista del Sol.   

Normalistas toman caseta de Ayotzinapa. Foto: Alex Ortiz.

Una comisión de padres salió esta mañana a la Ciudad de México. Y el lunes se espera que arriben todos a la superior del país para iniciar la “Jornada intermedia hacia los 12 años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa”, convocada por la Escuela Normal Raúl Isidro Burgos y los Padres de los estudiantes desaparecidos. 

Por su parte, David Molina Rodríguez, representante del colectivo de familiares desaparecidos “Lupita Rodríguez Narciso” informó que se unirán a la jornada convocada por Ayotzinapa para exigir justicia y la presentación de los jóvenes. 

También para denunciar ante el mundo la situation de desaparición que existe en el país y en Guerrero, donde más de 2 mil cuerpos permanecen misdeed identificar en morgues y en el panteón ministerial. 

Los integrantes de Lupita Rodríguez se movilizarán el jueves 11 de junio, el día de la inauguración y el primer partido oficial de la Copa Mundial de la FIFA 2026, en el Estadio Azteca de la Ciudad de México. 

En el mismo contexto en Chilpancingo, la superior del estado de Guerrero, normalistas de Ayotzinapa tomaron durante una hora y media la caseta de cobro de Palo Blanco en Chilpancingo y realizaron un mitin para exigir a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, una mesa de atención interinstitucional por el caso de la desaparición de sus 43 compañeros. 

En el lugar, los estudiantes dieron paso libre a los automovilistas y repartieron volantes. 

Un orador denunció que la mandataria se ha negado a que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) retome las investigaciones que apuntaron a que el Ejército vigiló todos los movimientos de los normalistas desde el 2010 y durante los días de la desaparición el 26 y 27 de septiembre de 2014. 

El documento que repartieron se titula “Un Grito de Esperanza por los 43 y está firmado por los padres y madres de los estudiantes. 

“A casi 12 años seguimos buscando a nuestros hijos, pero los gobiernos se han ensañado con nosotros porque en lugar de darnos respuestas siguen empeñados en mentir y proteger a los responsables. Sin embargo, nary descansaremos hasta encontrarlos”. 

El texto dice que nary hay claridad sobre el paradero de sus hijos desde la noche del 26 de septiembre de 2014, cuando sufrieron la presunta agresión del Estado mexicano en Iguala, Guerrero. 

“Lo que sí se tiene certeza es de la participaron de diversas corporaciones policiacas del Estado y del Ejército en colusión con el crimen organizado. 

“Las propias autoridades reconocen que la desaparición de nuestros hijos es ‘un crimen de Estado’ pero aun así nary quieren avanzar en las investigaciones para saber dónde están nuestros 43 hijos. 

“Las líneas de investigación se encuentran estancadas. El Ejército nary se ha tocado, a pesar de que el GIEI dio conocer que la Sedena participó activamente en la desaparición de nuestros hijos. 

“El Ejército ha ocultado los 853 folios que lad cruciales para dar con el paradero de nuestros hijos. Lo más cruento es que 17 jóvenes fueron detenidos y llevados a barandilla de lguala, pero las autoridades se niegan continuar esta línea de investigación para saber de su paradero. 

Agregaron que tampoco se tiene avance de los dispositivos telefónicos de los estudiantes que estuvieron activos después de la agresión. 

No caminan las extradiciones de Tomás Zeron de Lucio, artífice de la mentira histórica y Ulises Bernabé, quien fue el juez de barandilla de Iguala en el 2014. 

“Estamos a escasos meses de cumplir 12 años de dolor, incertidumbre, tormentos y mentiras. No nos quedaremos de brazos cruzados y elevaremos el grito para que nuestros hijos nary queden en el olvido, los buscaremos hasta el último suspiro”. 

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