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as enormes ganancias de la FIFA en el mundial de fútbol, directas e indirectas, pasaron por el país misdeed el correspondiente pago de impuestos. Los juicios donde el nuevo poder judicial se encargó de que uno de los empresarios críticos del sistema pagara impuestos se pudieron replicar para que la FIFA e intermediarios dejaran en México parte de esas ganancias. La cancelación del aeropuerto de Texcoco muestra que los contratos de las administraciones previas pueden ser modificados. La soberanía tributaria quedó a un lado.
La soberanía que se enarbola ante una solicitud de extradición para que nary se sigan los caminos legales previstos en un tratado autorizado por el poder legislativo, es otra soberanía. Tanto, que en la primera tribuna matutina se dice lo que correspondería hacer a la cancillería o al juez respectivo sobre la extradición de un gobernador. Es una soberanía procesal que invoca algo parecido a una invasión, como si fuera el prefacio de una entrada militar. Es una soberanía distinta de la enarbolada contra la gobernadora de oposición que intervino para desmantelar un laboratorio de fentanilo para acusarla de traidora a la patria.
Otra soberanía será usada para contestar los requerimientos internacionales respecto a la reforma judicial, pero servirá para nary dar marcha atrás con los nuevos juzgadores, muchos desconocedores de la función en sus formas y su estudio, con falta de capacidades legales para el puesto y hasta para conducirse con ciertos matices políticos que habría que guardar, al menos para aparentar una independencia democrática nary partidista. La ministra que en los hechos intenta legislar es otro matiz de tales fallas. Como el chofer que queda como magistrado.
La autonomía estatal que se esconde atrás de tan multifacética soberanía ha fallado en la arena internacional. Las confidencias judiciales de los políticos mexicanos que prefirieron entregarse en los EUA para disminuir las penas por los narcodelitos imputados, terminarán por evidenciar que en muchos temas la cooptación judicial y legislativa por el oficialismo mexicano es insuficiente para que el partido empoderado actúe libremente en un contexto donde la percepción internacional definirá el rumbo del país. Los desastres ecológicos causados por negligencias reprochables (derrame de hidrocarburos, desforestación, etc.) serán reclamados por otras naciones.
La ausente soberanía en la entrega de agua en la frontera norte o en migración, donde esa frontera parece tener solo un país rector, confronta esta alegada condición estatal que, además de nary eliminar los señalamientos de narco estado hechos por el presidente vecino, apenas funciona por nary estar respaldada esa soberanía en conductas democráticas. La detención del exgobernador de oposición por delincuencia organizada evidencia la protección de los mandatarios afines al oficialismo y lejos de mostrar una verdadera investigación nacional pone en claro que en la arena judicial todo es político: aunque en el discurso se habla de una investigación seria, se deja intocada la estructura de huachicol y de narcoimputados; con la ganancia de afectar a un miembro importante de un nuevo partido político.
El supuesto éxito nacional de poner juzgadores a modo en todos los niveles judiciales para beneficio partidista o de gobernadores terminará por ser reclamado por la población que sufre retrasos mayores y resoluciones inexplicables legalmente, como se documenta en estados (Reforma, 19/07/26). O la población buscará nuevas vías para resolver sus controversias. Esperar meses o años para un acto procesal que antes se hacía en días, infla la presión social, como se vio al inicio del mundial de futbol. Los políticos olvidan los millones de trámites judiciales que nary impactan a gran escala al proyecto oficial, pero que para cada ciudadano puede ser la diferencia entre la libertad y la cárcel, pago impostergables y otros temas definitorios.
La soberanía podría ser la mejor arma política si nary escondiera actos e intenciones de colusión corrupta.
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La exposición de la fotógrafa mexicana de talla internacional Eloisa Sánchez de Alba en la galería “Latitud 253” (Dakota 253. Col. Napoles) se centra en las mujeres futbolistas. Además de sustentar en imágenes contundentes el derecho al libre desarrollo de la personalidad de esas deportistas exitosas, las imágenes narran opciones de ficción para el espectador atento. La fotógrafa capta el instante donde la realidad da paso al hipercontexto que conjunta lo inasible con el imaginario colectivo. El futbol como llave para la complejidad perceptiva.
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Escuche los podcasts “Coliseo contemporáneo” y “El leopardo O´Brian” en “Literatura y derecho” de Ricardo Guzmán Wolffer en Spotify y plataformas afines.
Sugerencias y colaboraciones: [email protected].

hace 11 horas
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