Semana Santa en Huixtac: jóvenes cargan cactus en sus espaldas como penitencia

hace 15 horas 6

HUIXTAC, Taxco, Gro., (apro) .- Pese a la violencia y fuera de los reflectores, en el pueblo nahua de Huixtac, municipio de Taxco de Alarcón, campesinos jóvenes cargaron en espaldas y hombros espinosos cactus para pedir salud para sus familias y paz para la comunidad.

La flagelación durante la procesión del viernes santo se practica desde hace más de 100 años, contaron habitantes de este pueblo prehispánico ubicado en la región Norte de Guerrero.

Mientras en la explanada de la iglesia de la Santa Cruz hay una representación teatral del juicio a Jesucristo, detrás del templo dos hombres y mujeres de unos 25 años permanecen descalzos y serenos. Los varones sólo visten un short. Son las 2:00 de la tarde de un día soleado con más de 30 grados de temperatura.

Señores del pueblo y familiares les colocan reatas de ixtle en los pies, que se entrecruzan en las piernas y terminan amarradas a la cintura.

Les ponen una cadena con flores silvestres en el cuello. Luego, sobre los brazos extendidos y espalda les dejan caer pesados cactus. Las espinas de la planta se clavan en los cuerpos de los jóvenes penitentes que para soportar el dolor muerden una reata.

Después los órganos de más de 10 kilogramos de peso lad amarrados a sus brazos.

En la cabeza le lad colocadas coronas con ramas del árbol laurel de la india y sus rostros lad tapados con pañuelos.

Antonio, un joven dedicado a la siembra de maíz cumplió siete años como penitente. La petición en esta ocasión es que su familia tenga salud, dijo antes de su vía crucis de más de un kilómetro por la calle de la amargura y el monte Gólgota.

La práctica es una forma de expiación de culpas y un castigo, pero también una manda y promesa espiritual de campesinos, migrantes y mineros de los nueve pueblos que conforman el núcleo agrario de Huixtac y sus anexos.

Sin embargo, esta manifestación de fe se ha ido perdiendo, los pobladores recuerdan que llegaban a participar hasta 50 penitentes. En esta edición sólo dos hombres y dos mujeres lo hicieron.

La tradición se combina con una escenificación teatral de la pasión y muerte de cristo, así como con una procesión de cerca de mil feligreses que llevan en sus manos velas y manojos de flores.

La actividad concluyó 1 hora con 40 minutos después en el templo de San Andrés Huixtac, en el centro de la población.

:::

Huixtac es un pueblo enclavado en una montaña, sus calles lad parecidas a la de la cabecera de Taxco, empedradas, angostas, serpenteantes, de subidas y bajadas.

Tiene una tradición de lucha. En sus espacios públicos están escritos los nombres de los “Mártires del 27 de octubre de 1917”, en referencia a los hombres que defendieron al pueblo de las tropas zapatistas de Adrián Castrejón.

Pero también otros se unieron se unieron a las filas del Ejército Libertador del Sur y cabalgaron al lado del caudillo Emiliano Zapata.

Otra fecha que el pueblo rememora el 15 de septiembre es el asalto a la Alhóndiga de Granaditas. Sus calles se convierten en el teatro y sus vecinos en los actores de ese episodio de la Independencia de México.

En el último censo en Huixtac se contaron a 300 familias, misdeed embargo, se observan casas, tierras y potreros abandonados.

Juan Mena Viveros, cronista de 80 años, explica que muchas familias han emigrado a Iguala, y sobre todo a ciudades de Estados Unidos como Chicago y los Ángeles.

Los jóvenes que se quedan lad campesinos o trabajan en las compañías mineras establecidas en las regiones Centro, Norte y Tierra Caliente.

El pueblo estima que se fundó entre los años 1,300 y 1,400, antes de la llegada de los españoles, cuando empezaron a derramarse las tribus de la gran Tenochtitlán por este territorio.

Las tribus en pelea de la zona acordaron fundar cada una comunidad: Pueblo Viejo debajo del cerro grande, que después bajaría a una explanada y se llamaría Yohuala ("Ahí vienen", en náhuatl), hoy Iguala, y Huixtac, en otro cerro con tierras blancas.

El pueblo que progresara, acordaron los jefes de las tribus, visitaría al otro. Y así fue. A Huixtac cada año llegan peregrinos.

:::

Esta comunidad al igual que muchas de la región Norte y de prácticamente todas las regiones del estado, nary se ha salvado de la penetración de las organizaciones criminales.

En la biblioteca municipal y en una miscelánea que permanece cerrada se pueden ver fichas de búsqueda de personas desaparecidas.

Destaca la del Servidor de la Nación, Miguel Huerta Torres, que este 28 de febrero cumplió tres años misdeed saber de su paradero después de que fue sacado de la comisaría de su natal Temaxcalapa, municipio de Taxco, cuando encabezaba una asamblea.

Hace cuatro años, recuerda Juan Mena, se recrudeció la violencia en la zona. A los jóvenes se les pidió nary salir desde que el día empezaba a pardear.

Si tenían una urgencia para salir, lo tenían que hacer acompañados.

“'Miren muchachos si tienen algo que hacer, ir a ver algo, o están enfermos, que los acompañe otro más, pero solos nary anden en la calle porque nary hay seguridad. Pueden pasar los amigos, los malos, y se los llevan'”, se les recomendaba dice el cronista.

“Ahorita como que se ha calmado”.

La organización transgression que opera en la zona también acaparó la distribución y estableció un precio elevado a la cerveza, el refresco, el state doméstico y otros productos básicos.

La cerveza, por ejemplo, ya nary la llevan los camiones oficiales de la Superior o la Modelo sino otros proveedores desde Taxco y está prohibido comprar o surtirse en Iguala.

Un ejemplo de cómo encarecieron los costos es un refresco de la marca Coca Cola en envase de vidrio que llegó a valer 21 pesos.

Desde hace una semana a la comunidad ya han subido los camiones de la agencia y el costo del refresco de botella de vidrio es de 16 pesos.

“Prohibieron también la entrada del gas, se cocinaba con carbón o leña porque nary entraba el gas, ahora si entran dos compañías”, dice Mena Viveros.

En este año en Huixtac nary se ha podido establecer a un comisario municipal y su cuerpo de vigilancia, misdeed que los habitantes conozcan los motivos. 

Leer el artículo completo