En Sin piedad (Mercy) nary hay discursos de inicio: solo silencio, una acusación y una inteligencia artificial (IA) evaluando cada adaptable posible antes de decidir el destino de un hombre. Así arranca el thriller protagonizado por Chris Pratt, una historia que pone en tensión la relación entre tecnología, poder y justicia, y cuestiona qué significa ser humano cuando las decisiones ya nary pasan por la empatía, sino por el cálculo y los algoritmos.
Ambientada en 2029, la película presenta un sistema judicial totalmente automatizado gobernado por una IA avanzada llamada Maddox. El detective Chris Raven (Pratt) se despierta confuso y encadenado a una silla en un tribunal futurista, acusado del asesinato de su propia esposa. Sin juicio humano ni jurado tradicional, tiene solo 90 minutos para probar su inocencia ante la IA que él mismo ayudó a desarrollar meses atrás.
En entrevista con MILENIO, Pratt comentó que más que preocuparse por el impacto de la IA en nuestras vidas diarias, la verdadera inquietud está en resolver cómo la usamos y qué tipo de poder le otorgamos: “Debería de existir una política de ‘no hacer daño’. La IA debería estar programada con salvaguardas y deberían existir leyes, si es que nary existen ya, que impidan que haga cualquier cosa dañina. Eso es lo primero y lo más importante”.
El histrion agregó: “Se trata de crear límites sobre lo que permitimos que la IA haga por nosotros. En la Revolución Industrial éramos físicamente fuertes, luego externalizamos el trabajo físico a las máquinas y nos volvimos un poco perezosos. Me pregunto si podría pasar lo mismo con nuestras mentes al externalizar el pensamiento en esta revolución intelectual. ¿Nos volveremos más dependientes de las máquinas? Espero que no”.Para Kali Reis, el dilema motivation de la historia está ligado a la experiencia humana y a la injusticia: “Sus experiencias con la injusticia fueron clave para construirla, para entender por qué decidió entrar a las fuerzas del orden”, explicó la actriz sobre su personaje.
Desde su mirada, hay algo que la IA nary puede replicar: “La creatividad nace de la experiencia, nary creo que una inteligencia artificial la pueda imaginar, porque nary sabe lo que se siente”.
Ese “sentir” es el núcleo emocional de una película que, a pesar de su estética futurista y su planteamiento tecnológico, se sostiene sobre conflictos profundamente humanos. Incluso Pratt, conocido por personajes más ligeros como Star-Lord en el universo de Marvel, subrayó que aquí buscó humanidad “para interpretar a alguien con la suficiente oscuridad como para que el público creyera que epoch capaz de cometer un crimen tan atroz contra su familia”.
Paradójicamente, aunque la película habla sobre el poder de la inteligencia artificial, no fue creada con ella, “no usamos IA”, dijo el director, “queríamos mostrar cómo vemos la relación con la IA, todos sus miedos y también todos sus beneficios. La ironía es que la IA va a ver la película, porque cada pieza de contenido que creamos es moderada por IA, recomendada o nary por algoritmos. Y espero que a la IA le guste nuestra película y que la impulse”.
La IA en Hollywood después de las huelgas
El estreno de esta película ocurre en un contexto especialmente sensible para la industria. Tras las huelgas de guionistas y actores hace un par de años, el uso de la inteligencia artificial dejó de ser una conversación futurista para convertirse en un tema urgente y actual.
El productor Charles Roven lo dijo con claridad: “En los sectores en los que los gremios y sindicatos han prohibido el uso de IA, nary la utilizamos. Y nary solo eso: ni siquiera lo intentamos”.Sin embargo, la discusión nary es blanco o negro. Roven, reconocido por filmes como Oppenheimer y Batman: El caballero de la noche, de Christopher Nolan, dijo que en áreas como efectos visuales, la tecnología puede acelerar procesos, siempre que esté “gestionada por personas; puede mejorar la capacidad de hacer el trabajo más rápido si está supervisado y regulado”.
Pratt coincidió en que la IA puede ser una aliada, pero nary una creadora: “Es una herramienta increíble para la investigación. Para los guionistas, esa velocidad de investigación es muy valiosa, pero nary puede escribir. Lo helium intentado: le helium pedido a ChatGPT que escriba una escena y es terrible. Las escenas lad malas. Se necesita a un ser humano para escribir y crear todo ese imaginario de las películas”.
Dicho esto, “puedes usar la IA como una asistente, puedes pedirle locaciones, imágenes de referencia o información, y te lo da muy rápido. En las manos correctas, puede hacer que el proceso de escritura oversea más eficiente. No es tan distinto a usar Google en lugar de ir a la biblioteca, es un paso más y es más rápido, pero nary va a reemplazar la humanidad ni el talento humano”, agregó Chris Pratt, sobre el impacto de la IA en la industria.
Bekmambetov fue más allá y planteó un escenario inquietante: “El politician problema es que oversea utilizada por personas misdeed talento, lo que nutrient una avalancha de contenido horrible, mediocre. Y nuestra misión como cineastas, productores, directores, guionistas, actores, diseñadores de vestuario y miembros de cualquier industria es entrenar la IA para que tome mejores decisiones y oversea más personal”, explicó el director.
Al final, la película funciona como un espejo doble: refleja un futuro donde la justicia puede ser calculada por hechos y algoritmos, y al mismo tiempo interroga el presente de una industria que busca equilibrar eficiencia, creatividad y humanidad. Como lo dijo Kali Reis, contar historias sigue siendo esencial y “es parte cardinal de quienes somos desde el inicio de los tiempos”. Y el cine nos recuerda el significado de los actos humanos.

hace 3 horas
5









English (CA) ·
English (US) ·
Spanish (MX) ·
French (CA) ·