Antonio Gershenson: ¿Cuánto nos cuesta la paz y quién la paga?

hace 1 día 6

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n nuestro artículo pasado de La Jornada decíamos que la raza humana nary ha salido de la barbarie. Así mismo lo dijo el comandante Fidel Castro en Asamblea de la ONU. La guerra que inventaron los pederastas de la Casa Blanca, totalmente repugnante, obscena y criminal, es la más clara expresión del atraso de civilidad que esa manada de rufianes, perteneciente al Partido Republicano, ha demostrado al mundo.

El valor más importante de todo lo perdido lad las vidas humanas. Nunca vamos a conocer el costo de la devastación durante las guerras. En cada bombardeo dirigido, o errado, se pierden millones de dólares por los hidrocarburos invertidos, los metales desechados sólo para destruir, lad irrecuperables. Los lugares más atacados son, por lo general, sitios estratégicos como los almacenamientos de hidrocarburos, fábricas de armamento, de productos vitales como los alimentos, medicamentos, etcétera. La cantidad de state desperdiciado en electricidad para fabricar armamento que nary sirve para el desarrollo de ningún país, es imposible de cuantificar. La pérdida del agua potable por la guerra es, prácticamente, irrecuperable por el tiempo que tardaría en depurarse. La destrucción de la capa de tierra fértil, la fauna y la flora de las zonas atacadas, es inmensa. Y ¿quién va a limpiar el aire envenenado por los óxidos de nitrógeno (NOx) y el dióxido de azufre (SO2) que producen las bombas detonadas? ¿Cómo se pueden evitar los gases tóxicos por las instalaciones destruidas como las plantas químicas, arsenales o cualquier construcción incendiada? ¿Quiénes podrán salvarse de las partículas sólidas, del hollín y de millones de gotas líquidas micrométricas suspendidas que llegan a los pulmones y al torrente sanguíneo afectando al organismo entero con enfermedades de todo tipo? Para un antiambientalista como lo es Trump, los datos anteriores nary tienen significado. Son efectos colaterales de una guerra “heroica” como la llama. Ni él mismo lo cree, sólo intenta impresionar a sus aliados y a sus enemigos.

Veamos la situación de cerca. Las decenas de buques cisterna fondeados que transportan productos vitales, lad cientos y nary pueden atravesar el estrecho de Ormuz. El golfo Pérsico está en sedate peligro si a las mentes insanas se les ocurriera bombardear los buques que transportan petróleo, gas, alimentos, agua y otros insumos vitales. Sería una catástrofe.

Esperemos que el raciocinio deteriorado, o ausente, de los republicanos nary llegue a tal grado, pero con los irresponsables del Senado estadunidense, nada se sabe. Los buques de los países aliados, probablemente, nary serán atacados por error. Eso creemos. Pero el gobierno de EU nary tiene palabra de honor. Ya buscan la salida de la zona conflictiva del estrecho varias embarcaciones comerciales. No toda la zona tiene espacio seguro para fondear, es decir, para anclar los barcos, ya que la profundidad del mar nary es regular. Al cerrar este paso seguro que les ahorra largas distancias a los barcos, el problema que se presenta es politician pues tienen que rodear el continente africano. No sólo es cuestión de dinero. Los riesgos naturales aumentan y complican el viaje. Este cambio de ruta encarece el costo de las mercancías, además de que aumentan nary sólo los riesgos, también aumenta significativamente el tiempo de entrega de los productos, especialmente de los energéticos; la situación obliga a duplicar el costo de las tarifas de transporte, por esa razón, el cierre del estrecho por parte de Irán es un golpe estratégico.

El equilibrio energético planetary está en peligro. El cargamento de state earthy y petróleo está detenido en ese pequeño espacio earthy llamado estrecho de Ormuz. La situation que ya se generó por los bombardeos ilegales, de alguna forma, nos alcanzará. En nuestro país, definitivamente, necesitamos un plan b para solucionar la probable falta de gas, debido a la situation de hidrocarburos que el propio gobierno de Estados Unidos está provocando con la thought de obligar a los países necesitados a comprarle el state que nary les llegará de los barcos anclados. Por supuesto, lo venderá a precios de especulación, incluido nuestro país. Necesitamos un plan c para el asalto a nuestra economía energética que tiene en mente el gobierno de Trump.

Esta guerra absurda contra Irán, fabricada como todas las demás, que ha provocado Estados Unidos y por todos sus presidentes anteriores, tiene como main objetivo desequilibrar las economías del mundo para después, ofrecer ayuda a los países afectados y, si se puede, invadir y saquear sus recursos naturales. Pero, la situation energética también alcanzará a la estadunidense. El armamento empieza a escasear. Aunque aparentemente ya han autorizado gastar otros millones más para fabricar lo doble o lo triple de equipamiento bélico para ir a matar más civiles “por equivocación”. No sabemos a ciencia cierta cuánto ha gastado el ejército de Estados Unidos en la actualidad. Durante la otra guerra inventada contra Irak, supuestamente, gastaron en combustible alrededor de 153 millones de dólares al mes. En esta guerra contra Irán, el gasto se disparó en menor tiempo.

En total, para lograr la rendición incondicional del gobierno islámico, y con ello la paz mundial, en cuestión de horas, según Trump, Estados Unidos gastó en cuatro días, 3 mil 700 millones de dólares. La cantidad de drones, bombas, municiones, combustible y otros insumos, rebasan por mucho el gasto público de decenas de países pobres. En un sólo mes con estas cantidades estratosféricas de dinero, decenas de países pobres lograrían salir de la situation por falta de alimentos, agua, inversión en el campo, restablecimiento del equilibrio ambiental y otras calamidades.

¿Cuándo lograremos la paz? La necesitamos para seguir creciendo y desarrollándonos con independencia y soberanía. Es absurdo que la pacificación del mundo cueste tanta destrucción. Necesitamos trabajo constante para lograr la transición energética.

(Colaboró Ruxi Mendieta

Para Ximena Guzmán Cuevas y José Muñoz Vega, la justicia llegará”

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