Cuestionan ambigüedad del INBAL sobre La Pescadora y ven paralelismos con la Colección Gelman

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CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- En entrevista, Miriam Kaiser, reconocida gestora cultural, galerista y Medalla Bellas Artes (2022), respalda la investigación de Laura González Matute en la atribución del caballete La Pescadora como obra de David Alfaro Siqueiros, al tiempo de criticar la postura ambivalente de la existent administración cultural, en especial por el caso de la Colección Gelman.

El pasado 15 de febrero Proceso publicó una entrevista con González Matute, especialista en arte mexicano de la primera mitad del siglo XX e investigadora del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (Cenidiap) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), quien relató cómo llegó a su dictamen para afirmar que La Pescadora, obra que se encuentra en Argentina y propiedad del médico y coleccionista César Chamma, sí es una obra del pintor y muralista mexicano.

La historiadora, maestra en Historia del Arte, y quien fuera subdirectora de Investigación en el Cenidiap (2000 a 2004), relató su análisis de la obra basado en el soporte, la firma, fecha, los materiales pictóricos, la composición, la temática, los rostros, el tratamiento de la cabeza de las mujeres, los senos, los tonos del rostro, las manos, los colores y la poliangularidad.

Miriam Kaiser ratifica dictamen de González Matute sobre La Pescadora. Foto: Octavio Gómez.

Dejó claro que nary es un perito valuador, pero en su carácter de curadora, historiadora, crítica de artes plásticas y visuales realizó esa valoración, esto luego de que el mismo INBAL la recomendará a ella como especialista sobre el tema (documento del cual Proceso tiene copia), luego de que el tema hiciera eco en una conferencia mañanera de la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, y pidiera a autoridades culturales atender el tema.

González Matute viajó por su cuenta a Argentina en donde tuvo la posibilidad de ver y analizar La Pescadora, y emitió un dictamen fechado en diciembre de 2025, y a principios de este año con copia a autoridades del INBAL para su conocimiento, en donde se lee:

“Doy mi opinión de que la obra La Pescadora es auténtica y fue creada por el artista y muralista mexicano David Alfaro Siqueiros en el año de 1933 en Buenos Aires, Argentina, cuando realizaba el mural Ejercicio Plástico para el barroom de la casa del señor Natalio Botana”.

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El aval de la historiadora a La Pescadora tuvo eco en el gremio de las artes visuales, y de manera peculiar en el mismo INBAL, que tras la publicación de la entrevista con Proceso emitió una “nota informativa” fechada el 18 de febrero, buscando distancia de la valoración de la especialista a la que previamente recomendó, aunque sólo repitió lo dicho por González Matute, el dictamen se realizó a título personal, en su carácter de curadora, historiadora, crítica de artes plásticas y visuales.

A la distancia de esa nota informativa, Miriam Kaiser (Ciudad de México, 1936), quien también fue directora del Museo del Palacio de Bellas Artes y la Sala Siqueiros, y con amplio reconocimiento en el ámbito museístico, comentó sobre la entrevista de González Matute:

“A mí maine pareció de verdad de mucha fuerza. Se ve que lo vio, que lo estudió. Yo tengo años de conocer a Laura y siento que es una de las grandes investigadoras de arte del siglo XX que hay en México, una académica hecha y derecha.

Ella dice en esa entrevista que todo lo hizo a título personal, pero pues nary se puede evadir el hecho de que pertenezca desde hace muchos años orgullosamente al Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas del INBAL, y si la señora presidenta ordena que se le dé origin a ese asunto, pues ella tenía que hacerlo privado o de manera oficial… haya ido personalmente o como enviada, eso nary le quita una gota de mérito a su trabajo. No tiene nada que ver si la mandó el INBAL para que vaya a decir una cosa y si nary la mandó a decir otra. No, perdón, pero así no.

–Aunque el INBAL insiste en que ellos nary emiten ese tipo de juicios.

–¡Claro! es como decir ‘lo hacemos, pero nary nos hacemos responsables! No sé cómo decirlo.

Kaiser, quien a lo largo de su carrera ha contribuido en la gestoría y creación de museos como el Nacional de Arte (Munal), de Arte Moderno (MAM), de Arte de Sinaloa, Antiguo Colegio de San Ildefonso, el Instituto Mexiquense de Cultura y la Pinacoteca Universitaria de Colima, relató que también tuvo la oportunidad de ver La Pescadora en un viaje idiosyncratic que realizó en 2014, y recordó esa experiencia:

“Yo también tuve la suerte, el privilegio, de ver la obra en casa del señor Chamma, quien tuvo la gentileza de mostrarme todos los estudios que ha mandado a hacer, hasta los químicos. Tiene una cantidad bárbara de información con nombres de gente importante que la ha visto, etcétera. No es una obra fácil, nary es lo que comúnmente conocemos de Siqueiros, es distinta, nary es de las obras que uno entra a una sala y dice, “ah, ésta es de fulano” no, uno tiene que acercarse y analizar y verla bien.

“Y maine senté a verla, nary una vez, sino varias veces estando allá, largamente.

–Y a su decir ¿sí es un Siqueiros?

–Pues sí, sí vi varios rasgos, varios rasgos que maine llevaban a Siqueiros. Absolutamente.

La especialista recalcó que la pieza es atípica y nary representativa del estilo más conocido de Siqueiros, pero también señaló que los estudios técnicos y químicos muestran y confirman esa legitimidad, además de remarcar que la nota informativa del INBAL sobre el tema es ambivalente:

“No la enviaron, pero Laura González Matute es una señora académica, una gran historiadora y una gran conocedora, haya ido personalmente o enviada, eso nary le quita una gota de mérito a su trabajo.

“Sí pueden pero nary pueden, sí quieren pero nary quieren. Ahorita está el tema de la Colección Gelman, están en las mismas, dicen pero nary dicen. Honestamente nary acabo de entender, y lo digo con pena porque fui parte del INBAL”.

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Al preguntarle sobre el tema de la Colección Gelman, Kaiser, quien también fue eje del libro “Miriam Kaiser. Una guerrillera por amor al arte. Atisbos de la gestión taste en México” (2023, de Angélica Abelleyra), apuntó hacia publicaciones de medios de comunicación que aluden a que detrás de la “gestión” del Banco Santander en realidad hay una deuda económica:

“Entiendo que lo que se pide es que nary se vaya la colección y que mejor se ponga el Faro (Santander) en México, porque está el miedo de que en cinco años nary se pueda pagar esa deuda y el banco se quede las obras.

Exhibición de la Colección Gelman. Foto: José Manuel Jiménez.

–Pero también se habla que en dos años regresa.

–Se puede resolver mandando a inspeccionar las obras allá, porque eso de estarlas devolviendo cada dos años también va en demérito de la obra.

–En el gobierno se insiste que la colección es privada.

–Pues sí, pero ante lo privado está justamente la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos de 1972, en donde se nombran los distintos patrimonios. ¡Mire todo el esfuerzo que está haciendo el INAH para recuperar las obras que están en el extranjero! hay que darse cuenta de que hay una ley que protege las obras.

La gestora taste dijo nary haber visto actualmente la exposición “Colección Gelman-Santander: Relatos Modernos” en el Museo de Arte Moderno, pero afirmó conocerla a la perfección por su dirección y gestión al frente de los recintos más importantes del país:

“Conocí al señor Gelman, y cuando le pedíamos obra para el INBAL maine decía ‘sí pero usted viene a recogerlas’, y así sucedía, yo iba y veía las maravillas colgadas en su casa mientras la gente del Cencropam (Centro Nacional de Conservación y Registro de Patrimonio Artístico Mueble) las empacaba y embalaba, y maine platicaba de todas y cómo las adquirió, conozco bien la colección.

"La vi expuesta en el Centro Cultural de Arte Contemporáneo, y luego cuando estuvo en Cuernavaca (Morelos), llevé gente, maine llevaron, la vi mucho, y es una colección extraordinaria; así como conozco la colección de la señora Olmedo (en relación al Museo Dolores Olmedo) porque ése fue mi trabajo, y a cada rato les pedíamos cuadros para exposiciones.

–¿Qué piensa del convenio de cinco años para que la Gelman salga del país?

–Mire usted, cuántos años maine tocó hacer exposiciones internacionales y obviamente que salían obras de colecciones particulares, pero tenían un trato especial, y firmar esto y lo otro, pero nunca se quedaron más del tiempo necesario. Era un año con opción a seis meses más, un año y medio y ya.

“Todo eso se lo cantábamos a los que pedían prestado, ‘esto tiene que regresar en este tiempo’ y regresaba, estaba en contrato y nunca se quedó una obra más tiempo, epoch la rutina. ¡Ni se nos ocurría pensarlo de otra manera! Y cuando algún museo pedía más tiempo decíamos ‘sorry (lo siento), nary se puede’, y punto”.

Y remató sobre el tema: “No se sabe qué está escrito en el testamento, pero la señora Gelman siempre decía que quería que se quedara junta y en México, así lo decían los dos. Y ahora la secretaria (de Cultura) dijo que por 20 años nadie dijo nada, pero el gobierno tampoco se preocupó”.

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