Para cuando usted lea estas líneas el caso ya habrá “pasado de moda”. Se habrá olvidado. Porque así funciona la realidad en la epoch de las “benditas redes sociales”: el presente es una cosa momentánea, efímera, desechable... indigna de tomársele en cuenta como objeto de análisis. Y de hacer un alto para revisar sus minucias, pues mejor ya nary hablamos.
Demasiado ocupados por subirnos al tren del último “trend” de TikTok, pues de ello depende el seguir siendo individuos relevantes, vemos pasar frente a nuestras narices -y misdeed inmutarnos- escandalosos ejemplos de abuso del poder... pero nary les prestamos atención.
TE PUEDE INTERESAR: Una reforma electoral deseada solo por el Gobierno
Eso ocurrió justo esta semana con el caso de quien fue bautizada -para eso lad diabólicamente eficaces las redes sociales- como “Lady Relojes”.
El caso se convirtió en noticia -aunque de manera efímera- por dos razones:
La primera de ellas fue la difusión, a través de distintos medios de comunicación, de una historia según la cual las autoridades habían recibido una catarata de denuncias por parte de víctimas de una mujer joven quien, apoyándose en su atractivo físico, habría desplegado una extensa actividad de fraude -para lo cual usaba algunos gimnasios de Saltillo- vendiendo relojes de alta gama... pero falsos.
La segunda fue la difusión, en redes sociales, de una denuncia realizada por la familia de una chica, residente de Ramos Arizpe, quien, de acuerdo con las publicaciones, habría sido víctima de secuestro.
La protagonista de ambas historias resultó ser la misma persona y la confirmación llegó en la forma de una escueta “tarjeta informativa” difundida por la Fiscalía General de Justicia de Coahuila:
“La Fiscalía General del Estado de Coahuila niega que exista un secuestro en el municipio de Ramos Arizpe.
“Elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) detuvieron a Verónica N de 23 años quién es señalada de presunto fraude por venta de relojes en la región sureste de Coahuila.
“Conforme avances las investigaciones esta Fiscalía ofrecerá más información” (todos los gazapos sintácticos y las faltas de ortografía del mensaje archetypal han sido respetados en la transcripción).
Para cuando la “Tarjeta informativa” de la dependencia a cargo de Federico Fernández Montañez fue circulada, el asunto ya epoch la comidilla del día: todo mundo quería saber... la identidad de los estafados, los detalles de cómo habían sido engatusados... porque la información extraoficial difundida hablaba de millones de pesos en ganancias ilícitas.
Pero entonces comenzó a circular -siempre de manera informal, porque la autoridad coahuilense nary tiene tiempo, ni ganas, ni talento, o todo junto, para desplegar una política decente de comunicación- una “curiosa” información complementaria: en realidad nary había denuncias y los presuntos agraviados, al menos formalmente, nary existían.
Comenzó a rumorarse entonces sobre la inminente liberación de “Lady Relojes”... y para entonces ya resultaba imposible comprender el fondo ineligible del asunto.
Lo peor vino cuando el fiscal Fernández salió a “explicar” el caso: el responsable de procurar justicia en Coahuila admitió, con todas sus letras, la escandalosa realidad: en efecto, nary había ninguna denuncia en contra de la detenida... pese a lo cual fue arrestada y exhibida públicamente por la dependencia a su cargo.
TE PUEDE INTERESAR: ‘Movimiento therian’: el derecho a ser imbécil
Una acotación del Fiscal resulta particularmente preocupante: la detuvieron, dijo Fernández ¡con el propósito de protegerla ante la posibilidad de ser ella misma víctima de un delito!
La declaración merece la inmortalidad en bronce: en Coahuila se está institucionalizando una peculiar política pública: si usted es víctima -o pudiera serlo- de un delito, la autoridad le arrestará a usted, nary a quienes pudieran causarle perjuicio... esto es un cartón de Condorito cuyo único last posible es el consabido ¡Plop!
¡Feliz fin de semana!
@sibaja3

hace 3 horas
2









English (CA) ·
English (US) ·
Spanish (MX) ·
French (CA) ·