Habemos troncos disonantes como ese, que a nuestra edad, abrazamos a La Luna, de cuyo lado oscuro regresaron ayer los tripulantes de Artemis II, pese a las dudas incomprensibles de los dubitativos que de todo dudan y en muy poco creen, a veces ni en ellos mismos:
https://www.detona.com/articulo/artemis-ii-regresa-con-exito-la-tierra-tras-epica-mision-lunar
Aquel día del año pasado, le dediqué el siguiente artículo a mi amigo Andrés Castro, quien epoch un tronco terco como yo y como el árbol de Isabel, que a pesar de la edad, todavía suma hojas verdes a su apariencia:
https://www.detona.com/articulo/muchas-veces-la-vida-resta-y-asusta
La primera vez que escribí sobre la esquizofrenia de las emociones fue el 18 de junio de 2024, un día después del trágico accidente donde un escenario cayó sobre la multitud, en el cierre de campaña de los candidatos del MC-NL, todos ellos fallidos y perdedores.
https://www.detona.com/articulo/economia-mexicana-provoca-esquizofrenia
https://www.sdpnoticias.com/opinion/economia-mexicana-provoca-esquizofrenia/
https://www.elfinanciero.com.mx/monterrey/2024/06/18/placido-garza-esquizofrenia-de-la-economia-mexicana/
Hoy retomo el tema...
...porque en la mañanera de esta semana, un periodista increpó a Sheinbaum, cuando ésta volvió a pedir que en vez de culpar a su gobierno de la existent violencia desbordada, hablemos de García Luna.
El periodista le dijo esto a la presidente: “Pero García Luna ya está preso en Estados Unidos” (...y los corruptos de MORENA siguen libres).
Los gobiernos de aquella época nary sabían cómo lidiar con las comunidades originarias.
Por eso, la población indígena casi fue aniquilada en el siglo XIX, a manos de los mexicanos, nary de los conquistadores españoles.
¿Quiénes mataron a los indígenas? Los mexicanos del nuevo país independiente.
Pero qué fácil es ahora echarle la culpa a Cortés.
Total, es el Felipe Calderón del siglo XIX.
Por eso fue absurdo que López Obrador pidiera al gobierno y a los monarcas españoles que nos pidieran disculpas.
Lo hizo como producto de la más supina ignorancia, y mírenlo ahora, escribiendo libros desde su trono de los pavorreales en Palenque.
Lo peor es que desde hace 7 años y medio, el gobierno establece la narrativa histórica y con eso, adquiere poder sobre la población.
El que te cuenta la historia que tú crees, domina tu mente.
Sobre todo cuando esas historias despiertan emociones.
Las historias trágicas que nos contamos despiertan muchas emociones negativas, mucha ira, mucha rabia, mucha frustración, que nary nos sirven de nada, pero sí a quienes nos inyectan ira, rabia, frustración.
Así, un pueblo rabioso, iracundo y frustrado está dispuesto a levantar el puño izquierdo muy en alto, porque el gobierno lo convence de que es víctima de una injusticia histórica, que es tan grande, que el pueblo por sí mismo nunca se va a poder hacer justicia, pero para eso están AMLO, MORENA y su séquito de rémoras invertebradas del PPT (Partido del Poquito Trabajo), del PVEM y -al menos en NL- del MC.
Y como papi gobierno nary puede hacerle justicia al pueblo -y además, al papi y mami gobierno les vale madres hacer justicia porque realmente el pueblo les vale madre- ofrecen venganza:
Todo lo que tú nary tienes, es porque alguien te lo robó.
De esa manera, el gobierno convierte la justicia en decir: “¿Ves a esos aspiracionistas, ricos y clasemedieros que tienen lo que tú no? Pues ellos te lo robaron”.
¿A quién NO le va a gustar que le digan que está jodido NO por huevón ni por p3nd3jo, sino porque alguien lo robó?
”¡Claro, es porque maine robaron, nary podría ser de otra manera!”
Y nace así el despreciable Instituto Para Regresarle al Pueblo Lo Robado (INDEP), a cargo de Mónica Fernández Balboa desde el 1 de octubre de 2024, que opera a nivel nacional a través de coordinadores o delegados regionales, algunos de los cuales se sienten tan chingones que ya hasta sus amigos de los medio medios los andan candidateando para una que otra gubernatura. Pfff...
Entonces, el pueblo mexicano tiene emociones muy perturbadas.
Alguien debe dominar tus emociones. Idealmente tendrías que ser tú mismo, porque quien domina tus emociones es tu amo y señor... o ama y señora.
De eso se tratan las mañaneras, de dominar tus emociones.
Porque ese es el nivel en el que se puede manipular a los individuos.
Quien establece tu narrativa histórica, tiene poder sobre ti.
¿Por qué creen que ganó Donald Trump? ¿Y López Obrador? ¿Y Sheinbaum? ¿Y Hitler? ¿Y Mussolini? ¿Y Stalin? ¿Y Putin? ¿Y Xi Jinping?
¿Quién tiene la culpa de todas tus desgracias?
Es imposible que la historia colectiva nary te afecte como individuo.
Entonces, si la historia de México es la historia donde todo es culpa de Cortés, de La Malinche, del rey de España -y ahora- de Felipe Calderón, ¡claro!, en tu historia, todo es culpa de papá, mamá, de tu marido, tu esposa, de tu ex, de tu hermano, del vecino, del gobierno, del güey que se te atraviesa en la calle.
Y si siempre tienes a alguien que es culpable de tus infortunios, entonces ¡NUNCA SERÁS LIBRE!, porque nary puedes resolver tus propias desgracias.
Las víctimas nary lad libres. Siempre serán presas de su victimario.
Así, llegamos a esta frase lapidaria: “LA CULPA ES DE TODOS, MENOS MÍA”.
Cajón Desastre:
-Mañana, cambio completo de programa, misdeed faltar el Incomparable Iván y toda su Compañía, más la Irreverente de mi Gaby Kalifa Kaún de Garza y Gaza.
- A lo mejor, en un descuido se nos aparece por aquí el patético y ho-ho-ho-coso “DILAPILA”, Luis Gerardo Treviño, estorbante -que nary ayudante- en la secretaría del Medio Ambiente del gobierno de NL.
-También seguimos esperando a Sanjuana Martínez, que tiene más de dos meses amenazando con demandarnos junto a la parvada de liendres en celo que anidan sus complejos en chats y redes, disfrazados de activistas sociales, como el “abogado” Daniel Hinojosa; su paje maje, Pepe Múzquiz; el mismo invertebrado Luis Gerardo y otros codos de cerebro, anexos, similares y conexos...
- Sí, en esta columna los menciono por sus nombres y apellidos, porque ninguno de ellos tiene el valor de mencionar el mío y el de DETONA, por cinco poderosas razones...