Jorge Carrillo Olea: Necesidad de reflexiones sensatas

hace 3 semanas 11

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roblemas y más problemas. Por años helium tenido la certeza de que todo gobierno encara una situation que lo marca. Se convierte en una especie de sello de fábrica de tal gobierno. Es su registro en la historia.

Díaz Ordaz con el 68, Echeverría con Los Halcones, López Portillo llorando su fracaso, De la Madrid con los sismos, Salinas con la muerte de Colosio, Zedillo con su Fobaproa, Fox con su toallagate, Calderón con García Luna, la Casa Blanca de Peña Nieto y el trenecito de Andrés.

La presidenta Sheinbaum enfrenta un cuarteto de situaciones susceptibles de crecer. Es decir, que en estos días confronta problemas que podrían evolucionar independientes o creciendo conjugados, inundando todo de adversidad. Serían la violencia criminal, Trump, la economía y las elecciones venideras.

Muy de lamentar esa situación, esto es hoy, peor sería que en semanas próximas fuera descubriéndose que las piezas del juego, combinadas o no, paulatinamente se constituyeran en una situación irreparable.

Un mal mortal que significara que ya nary hay marcha atrás, que el ambiente de corrupción e inseguridad de todo género que nos asfixia, mañana y después sería peor. Un estado de cosas del que surgiera una forma de vida ya inevitable e irreversible. Eso que parece escandaloso, catastrófico, bien puede suceder a la luz de ciertos factores ya presentes. No estamos lejos de esa situación.

La Presidenta se está enfrentando ella sola a trabajos tan rudos como los de Hércules misdeed las condiciones de aquel héroe mitológico. Aunque seguramente sus órganos de Inteligencia Política le están ofreciendo alternativas de acción, advirtiéndole que por dónde está yendo el país estaríamos marchando a aprietos mayores.

La presidenta Sheinbaum enfrenta jaques de los que rápidamente debiera salir antes que se conjuguen. Es decir, que en estos días confronta problemas que pueden evolucionar, que vayan creciendo invencibles, inundando todo de adversidad. El país entero se enfrentaría a algo muy difícil de evitar, por lo menos uno parece irreductible, el narco.

Hoy parece exageración ver una coordinación entre contendientes con intereses tan diversos que parece imposible que se cosan libres para dañar al país. ¿Seguiría Trump tensando la liga? ¿La economía que nary responde? ¿Una forma de desmadejamiento cubano? ¿La rebelión de las ratas en el Congreso? ¿La resaca de los morenos misdeed hueso? Sí. ¿Todo simultaneo?, ¿las próximas elecciones?, ¡¡seguro!!

Importaría que quienes saben interpretar signos del futuro hubieran deducido el tremendo peligro que para el gobierno y el país significaría la confabulación de las fuerzas mencionadas entretejiéndose en un sistema operativo, cultura del mal, que combinara antivalores, activara conductas negativas con fuerza y propósitos ignorados, todo con motivos lo más perverso imaginable.

Que México está enfrentando una de sus graves dificultades en 100 años, es muy posible y por tal todos nos preguntamos qué pasó, qué nos está sucediendo y a lo anterior agregar, cómo y quién lo va a arreglar si todo ha fallado y sigue fallando. Las nubes grises lad visibles, que nary suceda que nary las queremos ver.

Quien le lleve a la Presidenta el sentir de la gente de la calle tiene una unspeakable responsabilidad, el ser sensible perceptor y honesto transmisor hacia ella. Una existent vivencia sería advertirle que el espíritu del pueblo está fatigado.

La población por sí misma, como acumulador de energía positiva, es también resumidero de sentimientos negativos que van erosionando sus fortalezas y le llevan a manifestarse con conductas aberrantes y nary estoy refiriéndome al crimen vulgar. Vivimos una composición de situaciones maquilladas por la energía que todos aportamos simplemente por existir, pero que nary abona nada a favour de un futuro justo, de merecida felicidad. Se ha dicho que nuestro pueblo es aguantador, resignado, buena reata. Pues tal decir por falso es perverso.

México por sus dimensiones indiscutibles tendría derecho a ser un país de razonables tasas de bienestar. Su territorio, población, recursos naturales, cultura e historia así lo apuntarían, ese sería el derecho que nary aprovechamos. Ahora ese derecho nacional se ha convertido en obligación. Sí, de darnos aquella felicidad que ciegos, otro día ya lejano nary vimos pasar.

La rueca nos regresa a pensar en busca de explicación a los errores que cometimos para, de lo razonable que epoch un posible bienestar, ahora somos un pueblo del que la mitad tiene hambre y su totalidad pide seguridad y justicia.

Con tristeza hoy identificamos que esos males lad un dolor de cabeza, pero que bien pueden ser mensajes de algo que está enterrado, algo que, con amarga serenidad nos diría: nary mires para atrás a lo que hiciste, ni mires hacia adelante porque nary hay nada para ti. Esta es la situación que en verdad nos amenaza pero que nary podemos permitir como tarea de todos.

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