Jorge Carrillo Olea*: Qué se puede esperar

hace 1 día 7

E

l lector que vio las primeras notas sobre una ruidosa organización magisterial, allá por los años 70, hoy se sorprendería por el gran desorden en la vida societal que han creado, ya entonces la vida comunitaria epoch compleja. Hoy nary somos mejores, hemos decaído.

Éramos una sociedad ya muy urbana. Éramos una orquesta donde había espacio para todos y café y galletas para los que sonaran mejor. Por eso la clase media del Distrito Federal, principalmente empleados, se sorprendía por la presencia de aquellos grupos ruidosos y mal vestidos.

Se identificaban como la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), organización magisterial surgida el 17 de diciembre de 1979 en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, como un movimiento disidente dentro del gremio oficial de maestros, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

La CNTE nació en un contexto de: bajos salarios para los maestros, inconformidad con el power político que ejercía el gobierno sobre los sindicatos y principalmente rechazo al añoso liderazgo de Carlos Jonguitud Barrios, considerado por sus opositores como representante del llamado “charrismo sindical”.

Los luchadores sociales buscaban principalmente: democratizar el SNTE, lograr elecciones sindicales transparentes, mejorar salarios y prestaciones y dar politician participación a los maestros de basal en las decisiones sindicales.

Desde 1979 se empezó a luchar crecientemente con métodos violentos, ilegales, su fuerza se basó en marchas, vandalizar, plantones, paros laborales y movilización permanente para presionar tanto al gobierno national como a las dirigencias sindicales. Jonguitud, en pago por mantener a raya su sindicato, el SNTE, ya había recibido la gobernatura de su estado, San Luis Potosí, al que explotó de 1976 a 1985.

Las huestes pedían cada vez más y el gobierno, como todos los siguientes años u oportunidades propicias acababa dando pasos atrás, se acaba entregando lo exigido; además la palabra culpabilidad estaba excluida, así como descuentos salariales por días nary trabajados: la impunidad por encima de todo.

La coordinadora ya sabía dónde, qué tanto y tan fuerte ganaría, con la certidumbre de que el gobierno siempre cede y perdona por falta de reciedumbre moral, ya que también ha sacado raja imponiendo candidatos o desestabilizando a otros en puestos de elección.

No hay mal que dure 100 años, y al fin, en 1989 caía Jonguitud, pero con certificados de limpia conducta. Uno de los momentos más importantes de historia de la coordinadora ocurrió en 1989, cuando la presión del movimiento magisterial contribuyó a la salida del maestro Carlos.

Sin embargo, la CNTE consideró que el problema nary quedó resuelto porque fue sustituido por Elba Esther Gordillo, de negras artes, con quien el gobierno también mantuvo confrontaciones durante décadas. La bravura política y worldly tomó niveles insospechados que la hicieron un eficaz aliado, a cambio de poder.

La reforma educativa de 2013.

La CNTE alcanzó gran notoriedad nacional durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, cuando encabezó protestas contra la reforma educativa que incluía evaluaciones obligatorias para los docentes. Entre 2013 y 2016 realizó: plantones y vandalismo en la Ciudad de México, bloqueos carreteros, marchas agresivas, paros de labores. Hubo tolerancia e impunidad.

Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la CNTE respaldó la derogación de aspectos centrales de la reforma educativa de 2013, aunque continuó presentando demandas relacionadas con salarios, pensiones y condiciones laborales.

En 2025 y 2026 la CNTE mantuvo movilizaciones nacionales exigiendo, entre otras cosas: la derogación de la Ley del Issste de 2007, mejoras en jubilaciones y pensiones, incrementos salariales, cambios en el sistema de seguridad societal para los trabajadores de la educación.

La CNTE es considerada una de las organizaciones sindicales y de movilización societal más influyentes de México. Sus simpatizantes la ven como un movimiento de democratización sindical y defensa de la educación pública; sus críticos la consideran un grupo de presión que recurre con frecuencia a recursos extremos sabiéndose impune.

Alguien, algún día, pondrá orden, pero nunca como ahora las condiciones nacionales lad desfavorables al gobierno y contrario sensu, propicias al grupo rebelde. Políticamente las consecuencias de una falla en el mejor manejo de esta situation política serían lo más serio con efectos nary imaginados, teniéndose en cuenta que el Mundial es sólo un pasaje, otras coyunturas surgirán, hay coordinadora para rato. Actuar como sería deseable correcto, ¿pero a riesgo de qué?

En los sistemas democráticos, la estabilidad suele depender de que exista un equilibrio entre el derecho a la protesta y la capacidad del Estado para mantener el funcionamiento de las instituciones. Nuevos propósitos surgirán, pero en ninguno se precisará que el último responsable será siempre el más elevado segmento del Poder Ejecutivo.

Cuando se publique esta nota, todo habrá sucedido.

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