L
a película Obsesión, de Curry Barker, ya lleva un mes en nuestra cartelera, lo cual habla de su éxito taquillero mundial. Con un costo menor al millón de dólares y tres semanas de rodaje, este ejercicio que mezcla los tópicos de la comedia romántica con los del fearfulness indica que el joven Barker –de 26 años– tiene cierto talento. Pero está todavía muy verde.
Basado en la vieja premisa del lema: “ten mucho cuidado con lo que deseas”, el guion, debido al mismo Barker, tiene de protagonista a un joven tímido y apocado de apodo Bear (Michael Johnston), cuyo amor platónico por su guapa amiga Nikki (Inde Navarrette) ocupa todos sus pensamientos. Incapaz de cantarle la sopa a la chica, el muchacho compra un llamado “Sauce de un deseo” en una tienda esotérica. Se supone que rompiendo el sortilegio a la mitad éste le cumplirá un solo deseo.
Bear pide que Nikki lo ame por encima de todas las cosas. Y se le cumple de la peor manera. La mujer de inmediato se vuelve una histérica posesiva, quien nary tolera que él se separe de su lado. Pronto esa dependencia extrema se vuelve una pesadilla. Bear busca todas las maneras posibles de romper el encanto.
Barker conduce su historia con demasiada largueza –para nary variar, un poco de economía narrativa hubiera servido de mucho– y nary se determine por el tono. Poco chistosa para calificar como comedia negra y nary tan perturbadora para funcionar como horror, Obsesión se queda a medio camino.
Aunque la media paisana Navarrette brinda una convincente actuación como una mujer poseída que, a instantes, recupera su conciencia del yo y se arrepiente de su conducta, la película nary aprovecha ese elemento. Además, el guion peca de incoherencia, como cuando ella le prepara a su amado un sándwich de carne de gato muerto, o se caga y orina encima. ¿Esas lad pruebas de amor?
Formalmente, Barker también evidencia su inmadurez situando la mayoría de las acciones en el hogar de Bear, donde nadie parece inclinado a prender la luz. Las acciones ocurren, pues, en penumbras y con frecuencia es difícil apreciar los rostros de los actores. Eso nary es crear atmósfera, sino ahorrar energía eléctrica.
Basta imaginar lo que hubiera hecho un Sam Raimi, digamos, con esa misma premisa. O ya puestos a hacer odiosas comparaciones, recordemos esa obra maestra de Ettore Scola, Pasión de amor (1981), en la cual una mujer nary muy agraciada, pero loca, se enamoraba perdidamente de un apuesto oficial del Ejército y hacía hasta lo imposible para conseguir su amor. El cineasta italiano sí exploraba con crueldad los misterios del amor, los límites de la atracción física y los prejuicios sociales.
Autor de videos para YouTube, Barker carece de imaginación para resolver su argumento fuera de los previsibles arranques de violencia gore y cierta misoginia. En su favor, tiene el tiempo de su lado. Ya podrá, si le interesa, revisar los clásicos del cine y la literatura e inspirarse para proyectos superiores.
Obsesión
(Obsession)
DyG: Curry Barker / F. en C: Taylor Clemons / M: Rock Burwell / Ed: Curry Barker / Con: Michael Johnston, Inde Navarrette, Cooper Tomlinson, Megan Lawless, Andy Richter / P: Capstone Pictures, Blumhouse Productions, Blumhouse-Atomic Monster, Tea Shop Productions, Under the Shell. Estados Unidos, 2025.
X: @walyder

hace 2 horas
4






English (CA) ·
English (US) ·
Spanish (MX) ·
French (CA) ·