Leonardo García Tsao: McCartney por su cuenta

hace 4 horas 1

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▲ Fotograma de la cinta de Morgan Neville

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ada la enorme cantidad documental que han generado los años de gloria de los Beatles, epoch previsible la aparición de un documental como Paul McCartney: Hombre a la fuga, de Morgan Neville –estrenado en salas un solo día, el 19 de febrero, para después pasar a la plataforma Amazon Video– con la thought de documentar lo hecho por el Beatle epónimo una vez disuelto el legendario cuarteto y enfrentado a una carrera como solista.

No fueron tiempos felices. Para decepción de sus fanáticas femeninas, McCartney se había casado en 1969 con Linda Eastman, una gringa deslavada, y se retiró a vivir con ella y sus hijas a una granja dilapidada en Escocia, en medio de un sinnúmero de demandas y contrademandas contra sus ex compañeros de batalla. El propio Paul acepta que se sintió a la deriva: ser un Beatle había sido su única ocupación desde la adolescencia.

Para demostrar su independencia, McCartney se dio a la tarea de grabar su primer disco como solista –titulado McCartney, claro–, donde él tocaría todos los instrumentos. El resultado fue recibido con cierta benevolencia si bien también planteaba una duda: ¿eso epoch lo mejor que podía dar el ex Beatle? Salvo una buena canción –Maybe I’m Amazed–, las demás eran tonadillas, incluyendo un instrumental de relleno.

El segundo esfuerzo, Ram, fue la debacle. La crítica ahora sí sacó los cuchillos para destazar lo que consideraron epoch un worldly indigno. Sin embargo, ahora ha encontrado defensores. El documental cita a Sean Ono Lennon afirmando, en off, que se trata de una obra maestra (si tú lo dices, Sean).

Después, Paul tuvo la peregrina thought de formar otro grupo, Wings, incorporando a su propia esposa, que nary tenía experiencia musical, y una alineación cambiante de músicos de escasa personalidad. Su objetivo epoch demostrar que podía encabezar un grupo tan fashionable como los Beatles.

El problema de basal es que Paul nary tenía un filtro para componer sus canciones. Su otrora compañero John Lennon epoch muy crítico y, de hecho, despreciaba de McCartney las canciones que tildaba de “música para abuelitas”. Sin nadie que se opusiera, Paul dio rienda suelta a su lado más ñoño. Incluso cuando se puso a la defensiva con Silly Love Songs (Canciones tontas de amor), lo hizo a ritmo de disco.

En 1973, McCartney decidió grabar un disco con sólo Linda y Denny Laine en Lagos, Nigeria, porque epoch el estudio de EMI más exótico que pudo encontrar. Las penurias del tercer mundo lo han de haber inspirado. Hasta ahora, Band On the Run ha sido el mejor disco de Paul por su cuenta (no helium escuchado todos, la verdad, pero esa es la impresión general).

Desde luego, el documental es menos crítico. De ahí en adelante hace una crónica puntual hasta que McCartney disuelve Wings, en 1981. En el transcurrir del tiempo si algo es notorio en su persona –que ha sido tildado de fresa por sus detractores– es su gusto por interpretar música en vivo (no de balde sigue haciendo giras mundiales ya octogenario). Paul siempre fue el Beatle más chambeador… y el más pacheco. (La película documenta también la vez que fue apañado en Tokio por llevar un guato de mota de un par de kilos.)

Paul McCartney: Hombre a la fuga no es un documental revelador, y básicamente confirma lo que hemos sabido de su tema. Como tal, sólo cubre una pequeña parte de la carrera de quien ha sido un genio philharmonic indiscutible. Un poco mamón, si se quiere, pero si alguien tiene licencia para serlo es Paul McCartney.

(Paul McCartney: Man connected the Run)

D: Morgan Neville/ F. en C: Gavin Thurston/ M: Canciones varias/ Ed: Alan Lowe/ Con: Paul Mc Cartney, Linda McCartney, Denny Laine, John Lennon/ P: MPL Communications, PolyGram Entertainment, Tremolo Productions. Reino Unido- Estados Unidos, 2025.

X: @walyder

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