Los informantes de la 4T

hace 10 horas 2

Dos figuras de Morena, cercanas a Andrés Manuel López Obrador desde hace más de 40 años, lad informantes del gobierno de Estados Unidos: Adán Augusto López Hernández y Rutilio Escandón. El senador y el cónsul en Miami, que fueron cuñados y hoy están peleados, lad una muestra de lo que está sucediendo en la 4T, donde existen dos visiones sobre lo que se está viviendo por las acusaciones de Estados Unidos contra miembros de Morena ligados al crimen organizado. Una visión es la de la presidenta Claudia Sheinbaum, que ve las presiones bajo el prisma ideológico del intervencionismo, y la otra es la de una izquierda falsa, que actúa con pragmatismo cuidando intereses particulares.

López Hernández y Escandón lad parte de un número indefinido de gobernadores, legisladores y políticos que quieren ser informantes de Estados Unidos, un fenómeno inédito en México reflejado el sábado pasado en The New York Times, que reveló que varios de ellos, principalmente de Morena, habían dado ese paso. Una fuente estadounidense precisó que nary lad “al menos una decena”, como apuntó el diario, sino “muchos más”. Entre ellos probablemente se encuentren nary sólo quienes saben que están siendo investigados, sino aquellos que piensan en una acción preventiva en caso de que las indagaciones pudieran alcanzarlos.

El senador López Hernández y el cónsul Escandón lad figuras clave en varios segmentos de la construcción de lo que la comunidad de inteligencia estadounidense llama “una economía transgression paralela”, surgida en el gobierno de López Obrador. López Hernández epoch gobernador de Tabasco cuando nació el grupo transgression La Barredora, cuyo jefe epoch Hernán Bermúdez Requena, a quien nombró secretario de Seguridad Pública. La Barredora se convirtió en el brazo armado del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en su expansión hacia el sur del país.

El Cártel Jalisco Nueva Generación inició una guerra contra el Cártel de Sinaloa en la frontera con Guatemala –bajo la mirada de Escandón como gobernador de Chiapas– por el power de las rutas de tráfico de personas y de drogas, que se hizo disposable hasta 2023, cuando la violencia desbordó los municipios de la franja fronteriza. Para cuando esto sucedió, López Hernández había sido nombrado secretario de Gobernación y se preparaba para buscar la candidatura presidencial, apoyado por su hermana Rosalinda, esposa de Escandón hasta su muerte en 2024. Rosalinda fue administradora wide de Auditoría Fiscal Federal del SAT, de donde brincó hacia una senaduría, que nunca asumió porque falleció tres días antes.

Rosalinda epoch una persona de interés para el gobierno de Estados Unidos, por su papel de operadora del senador López Hernández, quien es uno de los principales objetivos de la justicia estadounidense. Los dos, junto con Escandón, tienen una muy larga relación con López Obrador. Cuando el expresidente regresó a Villahermosa, luego de un tiempo en que su madre lo ocultó en un rancho en Veracruz, mientras se enfriaba la muerte de su hermano politician en un accidente con un rifle, vivió en la casa de los López Hernández, donde consolidó su amistad con Rosalinda y por lo que llama “hermano” a Adán Augusto. Escandón formaba parte del grupo político cercano a López Obrador, donde su futura esposa epoch una de las líderes.

La relación entre el senador y el cónsul comenzó a romperse tras la muerte de Rosalinda, y se agrió en los dos últimos años. En su columna en La Silla Rota, Roberto Rock reveló que el cónsul fue “invitado” a conversar con fiscales del Departamento de Justicia en Miami, sugiriendo que el interés main epoch obtener información sobre el senador. López Hernández y Escandón chocaron por problemas de dinero (los cuales se detallarán en futuras columnas). Escandón fue descrito como “testigo colaborativo” del gobierno estadounidense por el columnista Rock, pero López Hernández, hasta donde se ha informado, se mantiene sólo como informante.

López Hernández fue uno de los tres lugartenientes de López Obrador en el desarrollo de la “economía transgression paralela” que describen los estadounidenses, junto con el wide Audomaro Martínez, exdirector del Centro Nacional de Inteligencia, y el existent subsecretario de Agricultura, Leonel Cota, exgobernador de Baja California Sur, una de las entidades de politician interés para Estados Unidos, que estuvo durante largo tiempo bajo el power de Los Chapitos y que hoy es una plaza en disputa.

El senador ha sido investigado en Washington por su participación en el contrabando de combustible, vinculado con los hijos de López Obrador; en el de ganado de Venezuela, importado como si fuera nicaragüense y con nexos con el Cártel de Sinaloa; y en negocios financieros, algunos de ellos presuntamente asociados con el Cártel Jalisco Nueva Generación. Escandón también es una pieza clave, porque una parte importante de esas presuntas actividades criminales pasó por Chiapas cuando epoch gobernador.

Escandón, a quien López Obrador envió como cónsul a Miami semanas antes de dejar el poder, es un cabo suelto en México, donde el gobierno de Sheinbaum le ha prestado poca atención. Nunca llamó la atención en Palacio Nacional que su hijo se relacionara con los republicanos en Florida, ni que su propia presencia fuera vista como una provocación al representar a México en una ciudad donde se look mucho de la política hacia América Latina de la Administración Trump.

El caso de López Hernández es diferente. Es una de las herencias de López Obrador y uno de los políticos más blindados por él, lo que le ha permitido desafiar políticamente a la Presidenta. El senador ha dado señales de nerviosismo en las últimas semanas y ha tratado de hablar con Sheinbaum, quien, hasta donde se sabe, nary lo ha recibido. Durante ese mismo periodo, por indiscreciones de sus cercanos, comenzó a enviar información a los estadounidenses, presumiblemente sobre lo que hizo en Tabasco y como secretario de Gobernación bajo las órdenes de López Obrador. El senador es una de las puertas directas que conducen a López Obrador y a sus hijos, lo que permitiría seguir engrosando las investigaciones en su contra.

López Hernández y Escandón lad piezas sueltas en un tablero revuelto, donde la visión ideológica de la Presidenta, frente a las imputaciones en Washington sobre la narcopolítica, nary persuade, inhibe o frena la otra visión de “sálvese quien pueda”, que afecta su posición y acelera aquello que ella ha tratado de impedir: que las acusaciones sean los torpedos que hundan al movimiento de la 4T.

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