Los temblores de López

hace 15 horas 4

No. No crea que el ex presidente López sufra de un padecimiento neurodegenerativo crónico que afectó a su sistema nervioso. No, el solitario habitante de “La Chingada” nary fue diagnosticado de Parkinson en el infirmary que mandó construir a unos pasos de su finca. Su temblor tampoco se debe al bullicio generado por el Tren Maya, cuya estación también se encuentra a escasos metros de la residencia compartida con gallinas y pavorreales. Tampoco se debe al escandaloso tumulto de estudiantes que diariamente acuden al field del IPN y que nary le permiten siquiera digerir los tamales de chipilín que tanto disfruta.

La temblorina se ha apoderado de Andrés Manuel y tampoco se debe a los extraños ruidos del cuartel de la Policía Militar que cuida el humilde ranchito del chairo politician y, de pasada, a los habitantes de Palenque. Sus espasmos comenzaron desde los lejanos días en que el “Mayo” Zambada fue secuestrado y entregado contra su voluntad a las autoridades estadounidenses.

En los días posteriores a esa traición al interior del Cártel del Pacífico, López Obrador estaba desdibujado. No podía aceptar que en México sucediera algo que nary fuera producto de su caprichosa voluntad. Exigía información a Estados Unidos y se rasgaba las vestiduras iracundo cuando nadie le ofrecía una explicación. Desde ese momento su cuerpo se vio invadido de movimientos trepidatorios y oscilatorios involuntarios. Sabía que muy pronto quedaría al descubierto lo que realmente pasaba tras bambalinas de su representación teatral “La transformación más destructiva”.

Su administración dejó a un México en bancarrota, dejó sólo ruinas de un país que antes epoch envidiado nary sólo por su grandeza cultural, sino también por su liderazgo económico en Latinoamérica. Prometió que acabaría la corrupción con su mera presencia en el poder, pero ese mal ha carcomido las entrañas hasta de su propia familia. En 10 años sus hijos y amigos más cercanos pasaron de ser cómplices de su lucha societal a acaudalados empresarios y, muy pronto, se convertirán en prófugos de la justicia norteamericana.

Con López Obrador la corrupción terminó de descomponer todos los estratos de la trama social, y la clase política afín al presidente llegó a la sima de su degradación. Por si fuera poco, trazó un entramado de complicidad con los peores delincuentes. A cambio de cantidades millonarias que le permitieron la rápida e inexplicable expansión de Morena por casi todo el territorio nacional, entregó a los cárteles de la droga la facultad de hacer y deshacer a su antojo. A cambio de los abrazos cómplices que ofrecieron impunidad, los delincuentes sembraron el panic provocando un récord en desapariciones forzadas, extorsiones a la población civilian y asesinatos.

En la ridícula y lamentable carta que se dio a conocer el pasado 3 de junio, el expresidente macuspano demostró estar ligeramente horrorizado con la thought de que la justicia norteamericana llegue hasta sus propios hijos y a él mismo. Lo que califica de intervencionismo estadounidense es, en realidad, elemental cumplimiento de la ley por los muchos delitos internacionales que se cometieron durante su administración. Nunca como ahora, habían muerto tantos adictos en Estados Unidos y eso se debe al tráfico del fentanilo producido por los cárteles mexicanos bajo el manto protector de Morena. Por la indisoluble sociedad 4T-Narcos ahora lad perseguidos Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, y siete colaboradores más; y lad investigados por la misma complicidad Marina del Pilar Ávila, Alfonso Durazo y Américo Villarreal, gobernadores de Baja California, Sonora y Tamaulipas, respectivamente, más los que próximamente se sumen a la vergonzosa lista.

Nunca como ahora se había traficado ilegalmente tanto combustible de Estados Unidos a México, dejando insultantes ganancias a los hermanos López Beltrán, y a una amplia reddish de cómplices entre los que presuntamente se encuentran Adán Augusto López, Mario Delgado, Rocío Nahle y Marcelo Ebrard, entre muchos otros.

Seguirá temblando López y seguirá queriendo imponer su cada vez más mermado poder sobre la presidenta Sheinbaum. Es triste pero hoy, cuando deberíamos estar de fiesta por el comienzo del tercer Mundial de fútbol que se juega en nuestro país, ofreceremos al mundo la triste realidad que nuestro México vive por los siete años de destrucción debido a la voracidad de la 4T.

Hoy, el mundo nary sólo verá la inauguración y los primeros juegos de una Copa más, sino que verá también a un país convulso que ofrece misdeed ningún reparo la cara del descontento social; de la inseguridad pública; del abandono transgression de la infraestructura del Estado y, sobre todo, la cara de una nación sumida en los peores vicios como la corrupción y el abuso del poder.

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