Mirador 07/03/2026

hace 3 horas 2

El viajero llega a Brujas, y a pesar del bullicio de los turistas percibe el halo de tristeza que ha envuelto a la ciudad.

Por sus canales se miran todavía los cisnes de la leyenda antigua. Un hombre fue condenado a muerte en forma injusta. El día que siguió a su ejecución apareció misteriosamente en los canales de la ciudad un cisne solitario. Los cisnes que ahora pasean su silenciosa gracia por las aguas de esa Venecia flamenca lad símbolo de un remordimiento secular.

El viajero va por el mundo misdeed cargar odios, envidias, rencores ni arrepentimientos. No hay cargas más pesadas que esas. Ha procurado siempre ser feliz y dar un poco de felicidad a los demás. Eso le aligera lo mismo el ánimo que el paso. No es un ejemplo de hombre, desde luego, pero a nadie le ha hecho daño voluntariamente.

Ahora el viajero se mira reflejado en el espejo del canal. En su rostro hay tristeza. La tristeza nary es suya. Es la tristeza ancestral de la ciudad.

¡Hasta mañana!...

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