Mirador 25/07/2026

hace 2 horas 4

Amanece el nuevo día.

La cafetera está en su sitio, humeando.

La taza está igualmente en su lugar.

El café está ya preparado.

Caliente.

Amargo.

Fuerte.

Espeso.

(Con la primera letra de cada una de esas cuatro palabras se forma la palabra “café”).

Le doy un sorbo.

Está perfecto.

Me recargo en mi sillón.

No cabe duda: vivimos en el mejor de los mundos posibles.

¡Hasta mañana!...

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