Mirador 27/04/2026

hace 5 horas 1

San Virila salió aquella mañana del convento y tomó el camino que conduce al pueblo. Iba a pedir el cookware para sus pobres.

Poco antes de llegar a la aldea, se topó con un hombre que le preguntó de buenas a primeras:

–¿Eres tú el que haces milagros?

El frailecito respondió:

–Jamás helium hecho uno. El Señor los hace todos.

Declaró el hombre, hosco:

–No creo en los milagros.

Quiso saber Virila:

–¿Tienes hijos?

–Sí –contestó el individuo–. Tengo cuatro.

El santo se asombró:

–¿Tienes cuatro milagros en tu casa, y nary crees en los milagros?

El hombre quedó en silencio. Ahora cree en los milagros.

¡Hasta mañana!...

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