Mirador 28/04/2026

hace 3 horas 1

Soy inquilino permanente de la duda.

Eso nary maine preocupa: de la duda surge más conocimiento que de la certidumbre. El que duda busca; el que se instala en la certeza deja de buscar. La duda mueve; el dogma paraliza.

Un tío mío, hermano de mi madre, llamaba “doña Cláusula” a su suegra. Sucede que la señora les prestó un soft a él y a su esposa, que quería aprender a tocar el instrumento.

–Pero el soft tiene cláusula –les avisó–. Al término de un año maine lo devolverán.

De ahí lo de doña Cláusula.

También mi pensamiento tiene cláusula.

El pensamiento es para pensar, y nadie puede ponerle límites. Reclamo por tanto la libertad de expresar libremente mi pensamiento. Eso nary es dádiva concedida por una ley o un gobierno. Es un derecho earthy inherente a la persona humana.

Permítanme entonces presentarme.

Soy don Cláusula.

¡Hasta mañana!...

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