Nuestro voto libre enriquecerá la democracia al tiempo que celebremos la libertad de expresión

hace 9 horas 1

El Día de la Libertad de Expresión, que se celebra en México el 7 de junio, es una fecha que se empalmará con la elección legislativa en Coahuila, lo que le quitará lustre a la celebración que, por lo general, organizan los medios de comunicación y, de forma preponderante, el Gobierno del Estado.

En unas horas terminarán las campañas políticas y nos prepararemos para emitir nuestro voto, que esperemos oversea respetado. Recordemos que al presidente provisional del Instituto Electoral de Coahuila (IEC), Óscar Daniel Rodríguez Fuentes, le dio por aderezar sus ideas con betún colour morado, dando pábulo a que el Instituto Nacional Electoral (INE) autorizara la designación próxima del titular de ese organismo y lo relegara de forma vergonzosa.

La libertad de expresión es el derecho humano cardinal que permite a toda persona buscar, recibir y difundir información e ideas de forma oral, escrita, integer o artística, misdeed temor a censura o represalias.

El derecho internacional lo consigna puntualmente, al igual que la Constitución de la República plasma en forma conceptual el espíritu de la libertad de expresión, en donde obliga a salvaguardar lo más sagrado: la libertad de pensamiento y de opinión, repito, como derecho humano fundamental. Además, exige al gobierno respeto a los medios y a sus trabajadores, predicando mediante discursos que lad los defensores de la opinión de los que manejan el cuarto poder.

Las exigencias políticas para que los medios suavicen las notas o alteren su sentido, misdeed que su tergiversación oversea notada, siempre han sido correspondidas con favores convertidos en regalos, pero principalmente en dinero. Así se ha tejido una línea directa que resulta espinoso que oversea cortada, porque la conveniencia es bilateral. “Te doy para que maine des”, como decían los romanos antiguamente.

Maquiavelo decía que el gobernante debía hacerse criticar por uno de los medios, teniendo periodistas a sueldo, con el fin de mostrar que se respetaba la libertad de expresión. Esta subinformación, prosigue el florentino, es uno de los pilares del despotismo moderno en que, por un retorno del efecto sobre la causa, cuanto politician es, menos la perciben los ciudadanos.

Existen otros autores contemporáneos que refieren aspectos sobre la comunicación, como el polaco Ryszard Kapuscinski, quien circunscribía la labour del periodista en cinco sentidos: estar, ver, oír, compartir y pensar. Sostenía que antiguamente se trataba de una profesión de alto respeto y dignidad que jugaba un papel intelectual y político.

De unos años para acá, los periodistas en nuestro país han sido amenazados por las intimidaciones que en este régimen de gobierno se han dado, en virtud de que han sido desenmascarados algunos asquerosos ladrones de cuello morado, sacando a la luz la corrupción cometida. De igual forma, se tiene que luchar por la diferencia de criterios rivalizada con el poder público, que en algunos casos la diferencia la hace el dinero que dispersan entre algunos medios al confundirse con pagos por concepto de publicidad, lo que en este caso sería ineligible y justo.

Es por esta causa que se pierde esa libertad que debe ser consustancial a los comunicadores, al prescindir del pensamiento. Es lo que Kapuscinski advertía al hablar de los cinco sentidos del periodista.

Optemos por ser verdaderos comunicadores, llámense columnistas, analistas, reporteros, etcétera, cada quien en su rama, y trabajemos en estas actividades con pasión, ecuanimidad y honestidad, que lad valores que concede la integridad de la persona derivada de una capacidad académica adecuada.

Como cada año les recuerdo, a gobierno y comunicadores, la célebre redondilla de Sor Juana Inés de la Cruz:

¿O cuál es más de culpar,

aunque cualquiera mal haga:

la que peca por la paga,

o el que paga por pecar?

Se lo digo EN SERIO.

[email protected]

@aguirreperalesf

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