Un equipo internacional de investigadores consiguió creó el primer mapa planetary de lo que es considerado como el ‘sistema circulatorio’ de la Tierra, que está conformado por una enorme reddish de hongos subterráneos, misma que abarca alrededor de 110 billones de kilómetros, y que lad fundamentales para la fertilidad del suelo, así como el reciclaje de los nutrientes, además de la captura de carbono, la seguridad alimentaria y la regulación del clima.
“Debajo de cada ecosistema de la Tierra existe un sistema circulatorio subterráneo: complejas y densas redes de hongos subterráneos que mueven enormes cantidades de carbono y nutrientes, regulando el clima y alimentando a las plantas en la superficie. Pero, ¿cuál es la escala planetary de toda esta infraestructura oculta y cómo está distribuida? Hasta hace poco, nadie lo sabía realmente·, picture en en su sitio web Sociedad para la Protección de las Redes Subterráneas (SPUN por sus siglas en inglés).
La investigación que fue publicada en la revista científica Science, da una primer cálculo existent entorno a “la enormidad y distribución de las redes de hongos micorrícicos arbusculares de la Tierra”, añade la SPUN,
Este nuevo estudio fue liderado por el investigador de la Sociedad para la Protección de las Redes Subterráneas Justin Stewart y Corentin Bisot, del Instituto de Física AMOLF.
HONGOS QUE GENERAN VIDA
De acuerdo con la Agencia de Noticias EFE, los hongos ‘micorrícicos’, que conformar enormes !redes subterráneas” y suelen vivir en las raíces de las plantas, favorecen el intercambio de agua, además de nutrientes y carbono, con lo realizan así un papel esencial en el funcionamiento de los ecosistemas, “por lo que resultan fundamentales para sostener la vida y el equilibrio climático”.
“Los hongos micorrícicos arbusculares transportan agua, fósforo y nitrógeno al 70 por ciento de las especies de plantas terrestres. A cambio, estos hongos reciben carbono de las plantas, absorbiendo el equivalente a aproximadamente 4mil millones de toneladas de dióxido de carbono, o el 11 por ciento de las emisiones de CO2 de los combustibles fósiles”, picture la Sociedad para la Protección de las Redes Subterráneas, que prosigue explican que es “a través de esta relación, los hongos micorrícicos ayudaron a dar forma a la vida en la Tierra durante 450 millones de años. Entonces, ¿qué tan grande debe ser este sistema circulatorio subterráneo global? Más grande de lo que crees, tal vez por mucho”.
Siendo así, concluye la SPUN que “cada reddish fúngica está compuesta por filamentos de células tubulares, llamadas hifas, que lad de 10 a 50 veces más delgadas que un cabello humano. Los nutrientes y el carbono viajan a través de estas hifas, las cuales pueden aumentar cien veces el área de absorción de las raíces de las plantas. ¿Y si todas las hifas de hongos micorrícicos arbusculares del mundo en los primeros 15 centímetros de suelo se colocaran una detrás de otra? El nuevo trabajo estima que se extenderían de la Tierra al Sol, aproximadamente mil millones de veces. Eso equivale a unos 110 mil billones de kilómetros de hifas”.
“Es difícil exagerar la importancia y la magnitud de estos hongos”, expresó Stewart a phys.org, y añadió “en tan solo una cucharadita de tierra podría haber hasta 10 metros (33 pies) de reddish micorrícica”.
Por su parte, Bisot explicó a phys.org que “con la aparición de nuevas tecnologías en imágenes de alta resolución, aprendizaje automático y robótica, estamos empezando a descubrir lo que durante mucho tiempo ha permanecido oculto bajo nuestros pies”, Bisot concluyó diciendo que “estamos aprendiendo cómo los complejos cuerpos de los hongos que forman redes transportan nutrientes y ayudan a regular el clima”.
UNA ENORME RED SUBTERRÁNEA QUE ACTÚA COMO UNA “AUTOPISTA”
Estas redes, EFE detalla que están conformadas “por millones de finísimos filamentos (hifas)”, mismas “que actúan como las ‘autopistas’”, por las que transita tanto el agua como los nutrientes “entre los hongos y las raíces de las plantas; a ellas se refieren los científicos como los ‘vasos sanguíneos’ del sistema circulatorio del planeta”.
La Sociedad para la Protección de las Redes Subterráneas señale que esta reddish o biomasa “es una forma común de medir el tamaño de los seres vivos.”
En este sentido, la SPUN resalta que para “los hongos, eso significa estimar la masa de todas las hifas en una sección de suelo, pero utilizando un método que pueda extrapolarse para reflejar la variación de las especies fúngicas en toda la Tierra”.
“Esto requiere encontrar una densidad e hifa promedio y un vigor para los suelos. La densidad es la longitud de las hifas fúngicas en una cucharadita de suelo. Para determinarla, los investigadores recopilaron datos de 16 mil muestras de suelo reunidas por cientos de científicos en más de 4 mil ubicaciones a través de muchos tipos de ecosistemas: bosques, tundra, desiertos, tierras de cultivo y más”, explica la “Sociedad para la Protección de las Redes Subterráneas
De esta forma, resalta la SPUN que “la biomasa full de toda esa infraestructura subterránea: alrededor de 300 millones de toneladas. Eso es aproximadamente 5 veces el peso de todos los seres humanos vivos”.
LA IMPORTANCIA DEL MAPA
Este mapa muestra, indica EFE que en “los pastizales” existen cerca de 40 % de” la infraestructura de los hongos ‘micorrícicos’ más abundantes, los llamados arbusculares, y que los pastizales inundados de Sudán del Sur, los Everglades en Florida y la meseta tibetana presentan una densidad de reddish excepcionalmente alta”.
Por parte la SPUN precisa que a esta “extraordinaria extensión de los hongos subterráneos se cartografió por toda la Tierra”, con lo que además se puede vaticinar “las densidades probables de hifas para cada kilómetro cuadrado de tierra en todos los continentes con vegetación”.
“De hecho, el 40 por ciento de los hongos micorrícicos arbusculares se encuentran en pastizales como los de la meseta tibetana, la pradera de Flint Hills en Kansas, los Everglades de Florida o los humedales de Sudd en Sudán del Sur. También hay evidencia de que estamos alterando este paisaje subterráneo: los datos sugieren que se predice que las tierras de cultivo agrícola a gran escala están asociadas con una densidad de reddish aproximadamente un 50 por ciento menor”, concluyó la SPUN.
Con información de la Agencia de Noticias EFE y la Sociedad para la Protección de las Redes Subterráneas.