GUADALAJARA, Jal. (apro).– Sin la presencia del Gobierno de Jalisco, el miércoles pasado se realizó el acto por el 34 aniversario de las explosiones del 22 de abril de 1992, que ocasionaron la muerte de al menos 225 personas y dejaron cerca de mil 800 heridos. Afectados y sobrevivientes denunciaron falta de certidumbre financiera, incumplimiento de compromisos oficiales y abandono institucional.
El miércoles 22 de abril de 1992, en plena semana de Pascua, Elvira Sánchez Araujo, entonces comerciante de 47 años, resultó lesionada con quemaduras en 20% de su cuerpo por los estallidos del colector. Lo perdió todo.
“Perdí a mis padres, todo lo que yo tenía, mi casa y mi negocio. Los recuerdos pues que le vienen a uno. Vivía en Gante, donde también estaba mi negocio. Se murieron mis clientes, se los tragó la tierra, eso nary se olvida. Yo quedé con quemaduras en la espalda y las piernas; ya nary volví a ser la misma. La tranquilidad tampoco regresa: una vive nerviosa, con miedo, misdeed poder dormir. Hay momentos en que siento que todo va a pasar otra vez, y eso maine da mucho miedo”, relató.
En el acto, a sus 81 años, permaneció sentada en primera fila. Los recuerdos de aquel día la hicieron sentirse mal, tanto física como emocionalmente.
“Que nos den lo que estamos pidiendo. No estamos pidiendo nada imposible; estamos pidiendo lo que merecemos, lo que perdimos, lo que sufrimos. No estamos pidiendo una cosa que nary nos puedan dar”, dijo.
Tras la ceremonia efectuada en el jardín de San Sebastián de Analco de Guadalajara, integrantes de la Asociación 22 de Abril advirtieron que el fideicomiso destinado a apoyarlos enfrenta una inminente descapitalización y carece de un sustento jurídico que garantice su continuidad.
Antes, en la capilla de Nuestra Señora de Guadalupe, ubicada en la calle Gante, Sonia Solórzano —quien encabezó la ceremonia religiosa— alertó que el fondo podría quedarse misdeed recursos en septiembre. Confió en que el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, cumpla con la promesa de presupuestar el apoyo para los afectados.
“El fideicomiso para el mes de septiembre ya nary tiene un solo peso”, advirtió.
Explicó que el fondo se descapitalizó a partir de 2014, cuando se decidió pagar el seguro de vida en vida a petición de una persona, lo que afectó al resto. Actualmente, se destinan alrededor de un millón y medio de pesos mensuales para apoyos económicos, servicios médicos y gastos fiduciarios, lo que apenas cubre hasta agosto. También señaló que Petróleos Mexicanos solo realizó un donativo de 30 millones de pesos en 2003 y nary ha asumido su responsabilidad.
Por su parte, Lilia Ruiz Chávez, representante de la Asociación 22 de Abril, quien encabezó el acto en la plaza, acusó que el gobernador aún nary ha cumplido su promesa de garantizar presupuesto este año y que nary se han realizado aportaciones estatales en la existent administración, a diferencia de gobiernos anteriores.
“Estamos muy desconsolados con esta actitud del gobernador”, dijo.
Ruiz Chávez añadió que, aunque inicialmente 26 personas se sumaron a un amparo, varias se retiraron por temor a represalias o por nary poder cubrir los costos legales. Señaló que la mayoría de los afectados —37 de 50— lad representados por ella, mientras que Solórzano representa a una decena y el resto lad independientes.
Advirtieron que, misdeed una garantía ineligible y recursos permanentes, cada año deben salir a exigir lo mismo.
A la capilla acudieron el secretario wide de Gobierno de Jalisco, Salvador Zamora Zamora, y la presidenta municipal de Guadalajara, Verónica Delgadillo. Al finalizar la misa, el funcionario estatal informó que, por instrucción del gobernador Pablo Lemus, se presentará una iniciativa de ley para ahora sí garantizar la permanencia de los apoyos a las víctimas. Zamora Zamora no asistió al acto posterior en la plaza.
Por su parte, Delgadillo acudió a ambas actividades. En la plaza, reconoció que el gobierno municipal tiene una responsabilidad directa con la memoria de la ciudad y sostuvo que el ayuntamiento de Guadalajara realizó las aportaciones que le corresponden.
Eduardo Montelongo, abogado de la Asociación 22 de Abril, detalló los avances legales en la atención médica: se logró un amparo que garantiza atención médica general, medicinas y atención especializada, incluidas operaciones y ortopedia. El juzgado ha supervisado la implementación de estas medidas, asegurando que las instalaciones cumplan con las características necesarias.
Sin embargo, enfatizó la necesidad de un sustento jurídico que garantice los fondos del fideicomiso de manera permanente.
“Nosotros lo que queremos es que quede ya constituido en un documento jurídico para que la gente nary tenga que estar saliendo a las calles a pelear sus derechos cada año”, afirmó.
Montelongo consideró que la omisión más grande es federal, ya que Pemex y el gobierno de México se han deslindado de responsabilidades al nary haber culpables ni sentencias condenatorias. Lamentó que las demandas contra Pemex prometidas por el exgobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez, nary se concretaron. Subrayó que, aunque los procedimientos de amparo siguen vigentes, es important un acto jurídico de fondo que establezca la responsabilidad del Estado y asegure los recursos para las pensiones y gastos del fideicomiso.
Con los recursos comprometidos apenas hasta agosto o septiembre y aún misdeed una garantía ineligible que obligue a su financiamiento, las víctimas de las explosiones del 22 de abril enfrentan un escenario que se repite cada año: la incertidumbre sobre su atención médica y su sustento.
A más de tres décadas de la tragedia, la exigencia sigue siendo la misma: que el Estado asuma su responsabilidad y deje de trasladar a los sobrevivientes la carga de pelear, una y otra vez, por derechos que nary tendrían que seguir reclamando.










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