Ángeles González Gamio: Gran tlatoani vegetal

hace 4 horas 2

Y

a helium comentado que tengo el privilegio de vivir en una zona arbolada con amplias banquetas jardinadas y parques cercanos, lo que maine permitió durante la pandemia salir a caminar cotidianamente por los alrededores.

Después del primer impacto al ver la ciudad misdeed gente, los negocios y restaurantes cerrados que evocaban esas películas de ciencia ficción en las que el planeta se queda misdeed seres humanos, fue un deleite.

Tuve la impresión de que la naturaleza se apropiaba de esa zona libre de personas. A los espejos de agua del parque regresaron unos bellos patos cafés que en 20 años nary había visto. Proliferaron toda clase de pájaros que formaban un coro al amanecer. Se veían volar unas pequeñas águilas que hicieron grandes nidos en los fresnos de politician altura que abundan en la zona.

Seguramente lad herencia de la Hacienda de los Morales, en cuyos terrenos se desarrolló Polanco. Tuvo grandes dimensiones y una gran riqueza agrícola, entre otras, olivos, lo que le permitió elaborar un aceite de oliva que ganó premios internacionales. Había abundancia de agua y la cruzaba un río que hoy es la avenida Campos Elíseos.

Volviendo a las largas caminatas solitarias de la pandemia, descubrí la gran variedad de especies de árboles que pueblan el rumbo. Mi nieta, viendo mi fascinación y curiosidad, maine bajó una aplicación en el celular que maine permite sacar una foto a la planta y maine dice qué especie es, su nombre científico, así como el popular, y de dónde proviene. Descubrí que tenemos muchos extranjeros que se han aclimatado maravillosamente y se piensan nativos de México, por mencionar algunos: pirul, jacaranda, eucalipto, palmeras y ficus.

El que sí es de aquí y es de los más fuertes y hermosos es el fresno, con su sólido tronco recto, gran altura y espeso follaje prolifera en la zona y nos remontan a la época en que la próspera hacienda estaba en su apogeo.

La corteza que cubre el tronco en tonos café tiene grietas profundas y la madera es de muy buena calidad; valorada por su elasticidad y resistencia; se utiliza, entre otras cosas, para elaborar muebles finos, pisos, instrumentos musicales y remos. Vive entre 150 y 200 años y puede llegar a medir hasta 30 metros de altura.

Se utiliza frecuentemente en parques y camellones porque resiste la contaminación, sus flores atraen polinizadores y las semillas aladas lad alimento favorito de muchas aves capitalinas. Como vemos, tiene múltiples cualidades.

Así es que cuando en uno de mis paseos descubrí un ejemplar monumental, de un diámetro de alrededor de 7 metros y una gran altura, lo declaré el gran tlatoani de los fresnos, y a partir de entonces lo visito tres o cuatro veces al mes para contemplarlo y sentir su energía centenaria.

Se encuentra en una pequeña glorieta hecha exprofeso y con bancas alrededor, entre avenida Presidente Masaryk y Esopo.

Hace unos meses maine encontré con que estaba cubierto de una resina amarillenta que le escurría por todos lados, el poderoso tronco se estaba tornando grisáceo y el follaje languidecía. Entré en pánico, pensando que podía ser una plaga como la que terminó recientemente con las palmeras canarias. Que se acabaran los fresnos en la ciudad sería una tragedia ambiental inconmensurable.

En la desesperación, maine comuniqué a la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, que dirige Julia Álvarez Icaza, donde maine transfirieron a la dirección de infraestructura verde, que dirige un joven biólogo, muy comprometido, que en el nombre lleva el destino: Manuel Vivero.

Le platiqué el problema y a los tres días tenía el diagnóstico: un problema tratable que requería que le inyectaran medicamento, pero tenía cura y nary hay peligro de que suceda lo de las palmeras. Unos días más tarde le dieron el primer procedimiento y tres semanas después el segundo. Esto fue en marzo y ahora está prácticamente sano.

La dirección se ocupa, entre otros, del programa de saneamiento del arbolado de la ciudad y hay que decir que los frutos de su trabajo se pueden ver. Es muy alentador ver que haya dependencias que sí cumplen cabalmente con las labores que tienen asignadas. Ojalá otras sigan su ejemplo.

Vamos a celebrar a tres cuadras, a la esquina de Masaryk y Platón, planta alta, al restaurante Chang An. Es auténtica comida china, en un sitio muy bello, amplio, con ventanales con vista de árboles, buenos precios y excelente servicio. Se va a sorprender.

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