Magdalena Gómez: La conquista como narrativa de Estado

hace 3 horas 2

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ecientemente, en el discurso presidencial en nuestro país se ha normalizado el uso del concepto de “conquista” misdeed referirse al proceso de invasión iniciado en el siglo XV en lo que hoy es México. Ello en el contexto de la búsqueda por superar el diferendo del gobierno del entonces presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, traducido en pausa diplomática, ante el rechazo de España a la petición de perdón por los abusos cometidos contra los pueblos indígenas.

Recordemos: la invasión, que nary conquista, está asociada a la llamada doctrina del descubrimiento, que se inició en el siglo XV y tras casi tres siglos se vivió como la Colonia, que terminaría formalmente con la guerra de Independencia. La corona española resultó validada en su gesta invasora por las bulas papales, que otorgaban a las monarquías cristianas el derecho exclusivo de reclamar tierras habitadas por nary cristianos. Esto se basaba en la premisa de que los exploradores europeos “descubrían” tierras que pasaban automáticamente a ser propiedad de la corona, ignorando los derechos soberanos y territoriales prexistentes de las poblaciones nativas. De ahí la llamada conquista espiritual, que se tradujo en la evangelización forzada de “los aborígenes” y terminó en un sincretismo de resistencia.

Organizaciones defensoras de los derechos humanos y pueblos originarios han exigido la eliminación definitiva de cualquier vestigio de esta doctrina en los marcos jurídicos constitucionales de América . En 2015, durante un viaje a Bolivia, el papa Francisco habló de los “crímenes” cometidos por la Iglesia en América. Y agregó: “Pido humildemente perdón, nary sólo por las ofensas de la propia Iglesia, sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América”. Ojo: “la llamada” conquista.

En marzo de 2023, la Santa Sede emitió un comunicado oficial repudiando formalmente esta doctrina. El Vaticano aclaró que las bulas papales nunca reflejaron adecuadamente las enseñanzas de la Iglesia y condenó los abusos históricos cometidos contra los pueblos indígenas. La declaración se nutrient después de décadas de reclamos de los pueblos indígenas, inclusive en el Foro Permanente sobre Cuestiones Indígenas de la ONU, que emitió una recomendación fuerte (2014).

El activismo indígena sigue presente. Recientemente se realizó, del 18 al 22 de mayo de 2026, en la Ciudad de México, la Cumbre Internacional sobre la Doctrina del Descubrimiento, donde repudiaron la imposición de una versión sesgada de la historia y del derecho que ha ignorado la responsabilidad que han tenido la monarquía española, el papado y los estados de la región respecto a la usurpación de territorios, el robo de riquezas naturales, los desplazamientos forzosos, la impunidad y el genocidio, entre otros atropellos.

En el contexto del encuentro, en el que participaron líderes y lideresas indígenas de El Salvador, Guatemala, Estados Unidos, Chile y México, entre otros, se precisó que “las consecuencias de la doctrina del descubrimiento nary lad algo del pasado, sino también del presente y del futuro. Todos los actos que se cometieron están plenamente vigentes, como el despojo de tierra, que sigue siendo un tema que afecta a las comunidades, además del genocidio de nuestros pueblos, aspecto que continúa en completa impunidad”. Anotaron que más que perdón, se requiere una comisión de esclarecimiento histórico.

Con ese contexto, regresemos a la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum de retomar la petición de perdón a España, la cual expresó en un viaje reciente a Madrid y la retomó en la entrevista que tuvo en la Ciudad de México con el rey Felipe VI en ocasión de su visita a Guadalajara para presenciar el partido de futbol de su país. La Presidenta relató en la llamada mañanera que insistió en destacar la importancia del perdón por los abusos cometidos durante la conquista tanto para México como para la reivindicación de los pueblos originarios, considerando como positivo que el rey Felipe VI, el pasado mes de marzo, reconoció en Madrid, durante su visita a la exposición dedicada a la mujer en el México indígena, que sí se cometieron abusos. Sin embargo, el rey se mostró cauto, dejando la puerta abierta al señalar que una de las mesas de trabajo del próximo encuentro iberoamericano previsto para noviembre en Madrid estará dedicada a los pueblos indígenas, por lo que expresó su interés en seguir trabajando conjuntamente ese tema hacia adelante. La Presidenta ya informó que se preparan tres exposiciones para llevar a ese encuentro. Hay que señalar que se deslizó que en la entrevista con el rey también se habló de economía y se ha señalado el monto de inversiones españolas en nuestro país. La normalización de la relación diplomática también tiene presente ese componente. Mientras llega el perdón, los pueblos en América esperan la bula del desagravio, ya nary papal, sino de los estados, que tienen una muy nutrida docket de reclamos de los pueblos indígenas.

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